Esta seria mi última carrera de este año tan difícil no solo desde el punto de vista de carreras sino desde el personal, pero esta parte aquí no nos atañe. Esta vez volvería a tierras extremeñas fijándome en una media que se hacía casi a finales de año: el medio maratón de Navalmoral de la Mata, como indique en la crónica de Plasencia mi familia tenía casa por esos lares, entonces la idea de poder hacer esta media sin gastarme dinero en alojamientos/comidas se me antojaba suculenta.
La carrera tendría lugar el día 14 a las 11:00 al lado del polideportivo Antonio Jara que era el lugar donde también se repartían los dorsales y se entregaba el avituallamiento final. Como la casa de mi familia estaba a casi 1 hora de Navalmoral toco madrugar, a eso de las 7:45 ya estábamos despiertos mi pareja y yo, el vestirnos, desayunar y visitar el baño nos llevo 1 hora y ya salimos a Navalmoral, llegamos en torno a las 10:10. El tiempo que hacía ese día era espectacular, totalmente despejado y con algo de frío. La carrera muy sencilla pero eficiente, no seríamos más de 300 participantes juntando las distancias de medio maratón y 10000 metros.
Cuando se acerca el momento y a 5 minutos de comenzar me pongo en la salida, se guarda 1 minuto de silencio por el reciente fallecimiento de Robe Iniesta ,fundador de la banda Extremoduro (que nació en Plasencia). La carrera da comienzo y mis sensaciones son regulares, algo en mi decía que me iba a costar, pero era la última carrera del año y había que hacerla. Los primeros 3 kilómetros son un ida y vuelta por una zona de polígono, en los cuales mis sensaciones no son buenas, no sé si nervios o malestar, lo único que sabía es que me quedaban 18 kilómetros y una larga subida hasta Millanes.
En el kilómetro 4 tenemos el primer avituallamiento del cual hago uso y ya me encuentro algo mejor, hago los 3 siguientes kilómetros a ritmo alegre hasta que en el kilómetro 7 me encuentro la primera cuesta empinada, que era larga y con algo de pendiente, que nos dejará en la carretera que lleva a Millanes. Aquí los de 10000 metros se dan la vuelta para volver al polideportivo Antonio Jara, los de la media aun teníamos que llegar a Millanes y bajar. La subida a Millanes fue dura no lo voy a negar, me venían recuerdos en ese momento de la Behobia, pero en la Behobia no estaba bajo de forma así que aquí había un punto extra de dificultad, y si le sumamos el viento que soplaba en contra pues peor.
Era una subida de 3 kilómetros, un apretar los dientes y a arrear porque no quedaba otra. En todo este proceso me paré a coger aire 4 veces, parada 3 segundos y a seguir con ritmo más pausado. Normalmente no me paro en medias. pero hoy no estaba siendo mi día y había demasiados inconvenientes. Llego a Millanes con bastante alivio, alivio que se me terminaría pronto aun quedaba otra larga cuesta de casi 1 kilometro y llegado al punto más alto de la carrera, media vuelta para bajar a Navalmoral. Esta cuesta de Millanes ya me terminó de rematar, me paré 3 veces en el mismo kilómetro y lo que pensé que la bajada sería un alivio, no lo fue, tenía las piernas quemadas, sensación de falta de aire por cansancio y el viento soplaba bien fuerte. El siguiente kilómetro sería atravesar Millanes, un pueblo bastante apacible, este tramo todavía lo disfrute porque correr por una carretera solitaria al lado del arcén no es una sensación muy buena que se diga, se te puede hacer árido.
Salimos de Millanes por una cuesta muy corta y empinada que paso correctamente, después una subida no tan empinada para desembocar en la larga bajada hasta Navalmoral, aquí ya voy regular muy regular, perdí la cuenta de los kilómetros pero imagino que ya estaría en el 15, si solo me quedaban 6 kilómetros aquí había que terminar. La bajada eran 2 kilómetros de "alivio" porque lo cierto es que había que ir controlando para no dejarse más de la cuenta las piernas y las mías iban ya muy quemadas. A partir del kilómetro 18 lo que debería haber sido un subidón por el hecho de que estaba terminando fue una sensación de derrota, de hartazgo y de "no he disfrutado". Pero eso no quiere decir que lo íbamos a dejar aquí.
Los 3 últimos kilómetros discurren por las calles de Navalmoral de la Mata, por donde pasaron los kilómetros 5 al 7. En estos últimos 3 kilómetros hay veces que me paro y no porque el recorrido fuese duro es que iba bien tocado ya, a 500 metros de la meta me espera una cuesta que no era larga ni empinada pero es que estaba ya que no quería ni correr, pasé la mitad de esta andando. Llegados al final de la cuesta y a 300 metros de meta ya corro a ritmo normal y entro en meta visiblemente cansado y con un registro de 2:05:44, pinchazo en toda regla en Navalmoral. Pero a pesar de todo esto la organización se portó de 10, no paraban de darme ánimos en todo el recorrido y terminé una carrera dura con todos los pronósticos que no eran nada halagueños. La bolsa del corredor era otro punto muy positivo, surtida y muy completa. La sensación fue agridulce, vine a Extremadura de nuevo para enmendar el "pinchazo" de Plasencia y salí peor. "Extremadura no me quiere" pensé, aun tengo una cuenta pendiente con ella que saldar. Pero aquí ponemos punto y final a este accidentado 2025, la mirada estaba puesta en el 2026 donde nos esperaban carreras tan emblemáticas como los 30 kilómetros de Bolonia, EL MARATÓN DE BOSTON, el medio maratón de Estocolmo, el medio maratón de Lyon y la maratón de Bucarest 💪💪💪💪💪