Registros

lunes, 23 de marzo de 2026

X ZUBIRI PAMPLONA 2026

 El año 2026 estaba resultando surtido deportivamente, continuaríamos una semana después de la última carrera la de Badajoz. Hacer dos medias seguidas no es algo que suela hacer, la que cogí primero es la Zubiri Pamplona, la cual se describirá en esta crónica, la de Badajoz vino después por motivos que expuse en la anteriormente. "Todo sea de cara a Boston" pensé. 

Este viaje a Pamplona lo realizaría en bus desde Madrid, cogí bus porque era la opción más económica, el tren era 5 veces más caro y tardaba lo mismo y no me veía cogiendo el coche solo para ir hasta allí. El viaje lo realizaría vía Madrid-Soria-Pamplona, la vuelta sería el mismo trayecto. Salgo viernes 20 de marzo a las 10 de la mañana llegando allí a las 15:35 me reuní con un familiar que me acompañaría este fin de semana y nos fuimos a comer. Después de la comida fuimos a recoger el dorsal el cual lo entregan en la tienda Intersport del Centro comercial La Morea, ubicado a las afueras de Pamplona, recogida rápida y eficiente, no había casi gente y el lugar de la recogida no estaba muy bien indicado, ni un stand con el logo de la carrera ni nada, simplemente una persona con un montón de cajas con los dorsales y camisetas. El resto del día fue asentarse en el hotel y disfrutar del ambiente de tarde-noche en Pamplona, que es de sobra sabido que ambiente a esta ciudad no le falta. Fuimos a dormir pronto había sido un día demasiado largo para ambos.

21 de marzo

Día de básicamente tomárselo con tranquilidad, paseos, cerves y pintxos. No recomiendo abusar de lo segundo el día previo de una carrera, y ya de paso ningún día, pero es que era la última carrera antes de Boston y ya que estaba en Pamplona me vine "un poco arriba". Pero insisto en que no lo recomiendo ni lo más mínimo, el alcohol y el deporte no han sido precisamente buenos amigos. Pamplona como tal para ver tiene lo justo (2-3 horas ves lo reseñable) es más una ciudad para vivirla, en San Fermines es un mundo aparte, pero si yo ya me agobié con el ambiente de un sábado noche no me quería ni imaginar en fiestas. Al final estuvimos pronto en la habitación, un poco antes de las 10, con todo preparado para mañana solo quedaba descansar mucho, que había que madrugar.

22 de marzo

Me levanto a las 7 de la mañana, empiezo el ritual: vestirme, visita al baño y a salir dirección la parada de autobuses de Pamplona desde la que saldrían los buses que llevarían a los corredores hasta Zubiri donde empezaría la carrera, nos citaron a las 8:30. Me quería evitar sustos por falta de tiempo, así que llegué con bastante antelación y desayuné cosas que llevaba en mi bolsa petate en la misma estación. Cuando estaban disponiéndose los buses para llevarnos a Zubiri en cuestión de 10 min se forma una cola muuuuuy larga, por un momento pensé que habría gente que llegaría muy justa para los buses que había disponibles, yo por suerte estaba bastante adelantado.

Tomo el bus el cual tardaría 15 min en dejarnos en Zubiri, voy viendo pasar el paisaje el cual era bonito a rabiar (todo hay que decirlo), hacía un día espectacular de pleno sol y temperatura perfecta. Hoy era un día para disfrutar  claramente, había tenido suerte con todas las carreras de este año en lo que a clima se refiere. Cuando llegamos a Zubiri me dispongo a hacer otra visita al baño, a dejar mis pertenencias en la consigna y a explorar un poco los alrededores. El pueblo en sí era el típico pueblo de los Pirineos con toques vascos, esta zona era bastante vasca, se notaba por los nombres de los pueblos de alrededor. Si te gustaba el ciclismo y el senderismo es muy difícil que una zona así no te guste. 

La carrera empezaría cerca del puente de la Rabia, un bonito puente de piedra, deberíamos de ser 1500 corredores, cuando la organización sacó los dorsales saco únicamente 1500 y estos se agotaron en menos de una semana, al empezar la carrera doblamos a la izquierda para coger la carretera que conecta Zubiri con Pamplona (la carretera Pamplona-Roncesvalles), el bus llego a Zubiri por esta carretera ,por lo que pude ver no me pareció excesivamente duro el recorrido, era mayormente sube y baja pero tampoco era para echarse las manos a la cabeza. En el momento en el que cruzo el arco de salida pienso "imagina que estás en Boston", estas dos carreras tenían bastante parecido: eran más bajada que subida, tenían pocos tramos llanos y el recorrido era lineal.

El primer kilómetro lo hago pasando al lado de una industria muy fea que desentona con el paisaje, pero ahí se quedó lo más feo del recorrido. Los primeros 3 kilómetros voy algo rápido, miro el Garmin y voy a 5:10, había salido demasiado fuerte e intenté aminorar aunque el recorrido era descendente en este caso, llegamos a Urdániz, un pequeño pueblo en el cual el terreno se allana algo y nos espera el primer falso llano, cerca de mi esta la liebre de 1:50, estaba yendo demasiado rápido para mis capacidades, pero por otro lado no quería ser conservador y quería disfrutar a tope del día y del paisaje.

En el kilómetro 5 llegamos a Larrasoaña, pueblo apacible un poco más grande que el anterior donde encuentro el primer avituallamiento, aquí la liebre de 1:50 me adelanta, intuí que había bajado la velocidad, además a partir de este punto el recorrido dejo de ser una bajada sustancial para dar paso a falso llano con algo de leve bajada, durante 2 kilómetros pude mantener bien el ritmo hasta que llegué a la primera cuesta seria, la cual me costó bastante subirla, imagino por el ritmo que llevaba que no lo ajusté demasiado a una subida de este nivel. La cuesta era de 400 metros más o menos.

Paso muy de reojo el pueblo de Zuriain, aquí el terreno seguía siendo amable aunque ya no tan excesivamente como al principio, pero los kilómetros caían como si nada y yo me sentía bien, pasamos por Antxoritz pueblo que eran casas contadas y se acaba rápido, aquí ya nos acercamos al 10. En el 10 saco el gel de menta que llevo, lo tomo satisfactoriamente y enfilo la otra gran cuesta, esta vez no sufro la subo bien, sin sufrir y de forma constante. A partir de esta cuesta empieza una gran bajada que nos hace volar prácticamente, disfruto del terreno, del paisaje y de las sensaciones iba camino al kilómetro 11 y estaba gozando la carrera.


                                                        Ahí iba dándolo todo

En el kilómetro 11 la sorpresa aparece cuando nos desvían para seguir la carrera por un tramo de parque donde se alternan caminos de tierra con camino de cemento, pero en ningún momento el terreno se hace difícil ni es irregular. Hay veces que me encuentro cuestas muy cortas pero potentes, las cuales subirlas a ritmo de carrera me es imposible, entre eso los giros y la estrechez del terreno se me rompe el ritmo y ya no lo disfruto tanto. Por aquí discurrirían 2 kilómetros.

Casi llegados al 13,5 salimos de nuevo a la parte de asfalto y seguimos por zonas urbanas que ya se podía intuir que eran los alrededores de Pamplona. Aquí lo bonito del recorrido se esfumo y pasamos al lado de zonas residenciales y algún que otro polígono. Intento mantener un ritmo estable en todo momento, pero algo en mi me dice que el dejarme llevar tanto en los primeros 11 kilómetros me iba a pasar factura mas pronto que tarde. Efectivamente cuando llego al kilómetro 16 sé que no podría seguir con el ritmo que llevaba y ya en el 17 es donde mi ritmo empieza a caer, iba a 5:10-5.20 min/km, ahora caí a 5:35-5:50 min/km. Pero solo quedaban 4 kilómetros y esto había que dejarlo hecho. Paso por zonas que no tienen mucho interés ni animación, y en pocos momentos el terreno era llano, pensé "así te vas mentalizando para Boston".

Del 17 en adelante más que disfrutar el terreno son ganas de terminar, en el kilómetro 18 ya pude divisar Pamplona, en el 19 me iba a cruzar con el Puente de la Magdalena un corto puente el cual me costó la vida subirlo imagino por el abrupto empedrado, no obstante aquí me hicieron una de las mejores fotos que me han hecho en carreras. Después de pasar este puente llego a una bajada que nos deja en el kilómetro 20, después 500 metros de llanura donde las piernas me pesan como losas, para mi mismo pensaba "que llegue ya la última gran cuesta que quiero subirla y terminar con esto".


                                        La foto en el Puente de la Magdalena

La última cuesta que nos espera es la de más pendiente de todo el recorrido y la más bestia, que nos dejaría delante del ayuntamiento de Pamplona. Subo 200 metros de esta cuesta a un ritmo esperpéntico 8:30 min/km pero es que las piernas no me daban y esa cuesta era claramente rompepiernas, en este momento pienso que me van a pasar un montón de corredores pero realmente solo me pasa 1 o 2. Un poco antes de entrar en Pamplona donde empieza la zona empedrada subo velocidad y ya hago los últimos metros corriendo o al menos lo que podía, entonces veo a lo lejos el arco de llegada sigo corriendo como puedo para las circunstancias que eran y paso la meta en un 1:56;38 en neto. No venía a buscar marca, me deje llevar, el terreno era algo más exigente de lo que imagine y llevaba arrastrando cansancio de la ultima media de hace una semana. Si tenemos en cuenta eso y añadimos que en la media de Barcelona y la de Badajoz obtuve un registro parecido, pues me di bastante por satisfecho.


                                            Aquí no tenía claro si ya terminé

Después la dificultad radico en recoger el avituallamiento final, mi bolsa y la bolsa del corredor. Había cerveza y pincho gratis pero pasé por la cantidad de gente que había. Vuelvo al hotel, me ducho, me visto y salimos a tomarnos el aperitivo y después a comer. Fuimos a un sitio donde comí las mejores chistorras que había comido nunca, la verdad es que es la mejor forma de coronar un gran finde. Más tarde mi acompañante me llevó a la estación de autobuses en coche, nos despedimos y fui a coger el bus de vuelta, él se iba en coche ya que vino desde León. A pesar de la ruta de vuelta el camino no se me hizo duro y fue muy apacible por la sensación de haber hecho bien todo y haber disfrutado. Esta era la última carrera antes de Boston, estaba decidido y fuerte y hoy lo había demostrado, espero que en la siguiente crónica pueda contaros como termine Boston.


lunes, 16 de marzo de 2026

X MEDIO MARATON DE BADAJOZ 2026

 Seguíamos el año con más pruebas deportivas, el gran día se acercaba y mis sensaciones de preparación son buenas. Por ello el domingo 15 haría el medio maratón de Badajoz, carrera a la que le tenía echado un ojo igual por ser Badajoz donde nunca había estado, cuando vi que el precio de la inscripción era de 10 euros ni me lo pensé y me apunté. Extremadura es la CCAA "maldita" para mi ya que aquí realicé otras dos medias: la de Plasencia y Navalmoral de la Mata ambas terminadas sufriendo y con un mal registro, "a la tercera va la vencida" me digo para mi mismo. Este viaje de corredor lo haría con mi pareja salimos el viernes 13 para llegar a Mérida donde pasaríamos el sábado.

Sábado 14 de marzo

Nos levantamos tranquilamente habíamos tenido una semana dura laboralmente así que la idea era pasar un día de turismo tranquilo sin abusar de caminatas y descansando bastante (siesta incluida). Vimos lo más reseñable de Mérida que a fin de cuentas es una ciudad que no decepciona: anfiteatro romano, teatro romano, circo romano, acueducto de San Lázaro, templo de Diana, Puente romano y Alcazaba. En esta ciudad estuve 2 veces, ambas hace mucho tiempo, no valoré de verdad la cantidad de patrimonio histórico que tenía hasta este día. Es una gozada que una ciudad con tantos restos históricos sea tan accesible y manejable, mis piernas lo agradecerían ya que no abusé de caminatas y eso es bueno. Fuimos a dormir pronto que mañana había que plantarse en Badajoz la cual estaba a 55 kilómetros.



Mérida bien que merece una visita

Domingo 15 de marzo

A las 7:00 ya estaba en pie , el ritual de siempre: vestirse, desayunar, visita al baño y coger el coche dirección Badajoz. Para poner en contexto la situación, la salida del medio maratón se daría al lado del río Guadiana, pero con las intensas lluvias de los últimos días y riesgos de desbordamiento del río se cambio la salida del medio maratón al polideportivo de la Granadilla. Desde este polideportivo ubicado a las afueras de Badajoz saldríamos las 2 distancias: maratón y medio maratón, los del maratón salían a las 9:00 y los de la media a las 10:30.

Tardamos 50 minutos en llegar, cuando nos quedaban escasos 2 kilómetros para llegar nos paran durante un buen rato porque los del maratón están corriendo, encima estaban corriendo por la única carretera por la que se podía acceder al polideportivo con lo cual el atasco de coches que había corto no era. El propio polideportivo no era accesible y de hecho lo pasé mal pensando que no llegaba para recoger mi dorsal, los dorsales de mi carrera los entregaban entre 9:00 y 9:30 pero por mi experiencia sabía que te los podían entregar hasta casi al comenzar la carrera aunque la organización diga que no.

Con el dorsal en mi poder me dirijo al baño a hacer el pis de los nervios y comienzo con los preparativos, el día era esplendido y el ambiente muy bueno, hoy si era el día de terminar con la "maldición extremeña". Seríamos 1000 personas, colocarnos para salir no fue difícil, y la salida cuando se dio fue limpia. Saldríamos dando una vuelta a la pista de atletismo donde tenía comienzo y saldríamos por la carretera que nos conectaba con Badajoz, en este momento hago un pis rápido y sigo intentando ganar el tiempo perdido. El recorrido por lo que me contaron era propicio para marca y llano. Los primeros 3 kilómetros discurren por zonas en campo abierto, solo el último kilómetro ya se metía algo mas en la zona de las afueras de Badajoz, en este momento era imposible sentir agobio, el espacio para correr era tan amplio que podíamos ir a nuestro aire cada uno, esta sensación se terminaría pronto.


                                                    Zona de salida y llegada


Los siguientes 3 kilómetros serían bordeando el Guadiana, aquí el recorrido se estrecha mucho y se alternan caminos de tierra con caminos de adoquín firme. No había marcadores kilométricos para los de la media y si no fuera por el Garmin no sabría por donde iba, pero vi que mi ritmo era de 5:15 y en este momento me siento bien y con energía, este SI iba a ser mi día. Después de bordear el Guadiana entramos en una zona residencial e industrial de otros 3 kilómetros, zona en la cual seguía manteniendo mi ritmo de 5;15 gracias a la completa llanura del terreno, quitando algún que otro paso elevado pero no preocupante. Corremos 1,5 kilómetro y después vuelta atrás otro 1,5 kilómetro pasando por una zona residencial donde había bastante gente pero pocos animaban, tampoco me espera mucha animación así que seguí.

En el kilómetro 9 entrabamos ya en el Badajoz más céntrico, entrando por el portón de la muralla, aquí paro en el avituallamiento a tomarme mi gel con el agua, entre que me detuve y nada más girar a la izquierda me encontré una cuesta... se me rompió el ritmo completamente. Además la cuesta aunque no fuese dura era larga, intentar recuperar el ritmo en una cuesta no es desde luego lo mejor, pero no por ello lo sufrí, aunque mi ritmo se había venido abajo subiéndola 5:55 min/km. Al llegar al final de la cuesta que nos deja en la Plaza Alta, la cual la pasamos muy de reojo, continuamos por una bajada que sirve de alivio y donde intenté recuperar los segundos perdidos en la subida hasta la Plaza Alta que me pilló desprevenido. Mis sensaciones a estas alturas eran buenísimas, estaba disfrutando como un crío y estaba lleno de energía, no me podía quejar porque sabía que ya lo tenía.

Los siguientes 4 kilómetros serían callejear por Badajoz, esta parte no era llana completamente pero tampoco dura y mucho menos rompepiernas. Lo malo era que bonita no era y que tampoco había gente por la calle y menos aun animación, algunas personas animaban pero pocas. Esta parte la paso a ritmo irregular pero con buenas sensaciones, cogí un Powerade del avituallamiento que me entró fatal y me hizo toser bastante.

En el kilómetro 15 ya nos disponemos a volver a bordear el Guadiana para dirigirnos a meta, los últimos metros pasando por la ciudad son muy buenos con un ritmo de 5:15 min/km otra vez. Bordeando el Guadiana noto que mi ritmo se viene abajo no se si por el cambio de superficie (asfalto a adoquín) o bien porque ya llevaba arrastrando cansancio. Pero yo esto lo veía hecho y aquí no lo íbamos a dejar. Veo las primeras bajas de personas que empiezan a andar, una carrera dura no era pero últimamente ya se ve de todo en estas cosas, yo sigo a mi ritmo.

Llegamos por la zona donde empezamos y nos hacen dar una vuelta muy tonta alrededor de una zona residencial, para que al menos hagamos los 2 kilómetros que faltan para completar la media, hay que pensar que este circuito lo improvisaron los últimos días... al principio me pareció un tostonazo pero después me lo tomé con optimismo... ya estaba cerca de la meta así que ni tan mal. Cuando termino esta vuelta tonta y veo el estadio, aumento ritmo ya que sabía que me quedaban un poco menos de 2 kilómetros para terminar esta carrera a lo grande. Voy mirando el Garmin mientras avanzo por la carretera por la que empezamos, bien de ritmo pero sabía que no bajaría de 1:56:00, sensación agridulce porque me esperaba mejor registro, la zona más céntrica de la ciudad me rompió el ritmo completamente. Sabiendo esto de antemano ya procuro disfrutar los últimos metros, la entrada a la pista de atletismo está a rebosar de gente y cuando entro en la pista misma voy con todo, ya que las pistas de atletismo son sitios que por superficie son muy propicios para correr cómodo. Entro en meta con un registro de 1:56.07 en neto, lo dicho sensación agridulce porque pensaba en conseguir mejor registro, pero muy bien porque la disfrute a tope y había roto la maldición, lo miré por el lado positivo y me quedé con eso que al final es lo que cuenta.

Cojo mi medalla, que era bastante bonita y me dirijo a recoger el avituallamiento final, había tanta gente que se me quitaron las ganas. Así que salí a reunirme con mi acompañante, que me esperaba con mi mochila con la ropa para cambiarme en los vestuarios del polideportivo. Esta debe ser la carrera con mejor relación calidad precio que he realizado hasta la fecha: servicios al corredor muy completos, avituallamiento final muy generoso y medalla de metal muy bonita. Los únicos peros que le pongo son la accesibilidad al punto de salida/llegada y lo mal repartidos que estaban los avituallamientos durante la carrera. Salir de allí con el coche fue el otro gran reto, se montó un buen atasco de salida.

Muy buena carrera y muy buen domingo, me iba con más sensaciones buenas que malas lo cual era genial. En una semana me las vería con la Zubiri Pamplona, había que apretar para el gran reto del año💪💪💪💪


                                                                  Y otra más

lunes, 2 de marzo de 2026

30 KM DEI PORTICI BOLOGNA 2026

 ¿Por qué esta carrera? ¿Por qué esta distancia? y ¿Por qué en Bolonia? A la primera pregunta decir que la encontré indagando en RRSS y me fije en la misma porque un influencer había hecho todas las ediciones de esta carrera, la cual era relativamente joven (iba por su quinta o sexta edición) y la recomendaba bastante por el trato tan cercano al corredor. 30 km era una distancia muy buena de cara a preparar el maratón de Boston y como en territorio nacional casi no hay carreras de 30 km, me llamó la atención. Bolonia era una ciudad italiana la cual no había visitado y que actualmente tiene muy buena conexión con Madrid:3-4 vuelos diarios directos. Con todo ello y sabiendo que me iba a salir el viaje mucho más rentable que visitando cualquier ciudad española (mediana o grande al menos) ni me lo pensé, a Bolonia íbamos. Este viaje lo realizaría con mi pareja, ella tampoco había estado en dicha ciudad. Salimos el viernes 27 a las 16:00 desde Barajas para plantarnos allí a las 17:45, entre lo que tardó el monorrail en llevarnos a la estación central de Bolonia y el pequeño percance buscando el lugar donde nos íbamos a alojar, se nos fue el día y terminamos bastante cansados, todo fue cenar y a dormir.

Sábado 28 de febrero

Día de recoger el dorsal y de hacer turismo, sin mucho pateo, la recogida del dorsal sería en Piazza Maggiore, que es como la Plaza Mayor de Bolonia. En la misma plaza tenían montada la feria del corredor, una carpa donde ofrecían enseres de running, un escenario donde tocaban varios grupos y stands que publicitaban carreras de Italia mayormente y otros stands de bebidas y comida, todo muy bien organizado, no se echaba en falta nada. Los dorsales los daban en el primer piso del Ayuntamiento, hasta que caímos en ello estuvimos dando vueltas tontamente por la Plaza buscando donde se repartían, la recogida del dorsal fue ágil, a fin de cuentas no éramos tantos corredores: 1200 en el maratón, 1600 en los 30 y 5000 en el medio maratón. 


                    Por ese arco pasaría mañana coronando los 30 km de Bolonia

En el mismo fin de semana se iban a realizar varias distancias, luego había carreras infantiles y una de 5 km, la logística era parecida a la de Budapest, emplear un fin de semana en realizar varias pruebas de running multitudinarias y así no tener que volver a hacerlo en ningún otro momento del año.

El resto del día poco más interesante desde el punto de vista "runnero", hicimos turismo con calma, Bolonia se ve de sobra en un día y por la noche con la iluminación gana bastante, recomiendo pedir pasta al ragu que es como la boloñesa. Hicimos turismo pensando en no hacernos demasiada caminata, no queríamos repetir lo de Barcelona que se nos fue bastante "de madre" el caminar. Después de pasar un día muy apacible fuimos a dormir a una hora prudente, debía de descansar bien que lo que me esperaba mañana no era ninguna broma. No me sentí nervioso en ningún momento, estaba sereno y en calma lo cual era de agradecer.










                                                        Bolonia es bien bonita

Domingo 1 de marzo

La salida de la carrera tendría lugar en frente del Giardino della Montagnola, un parque pintoresco relativamente cercano a Piazza Maggiore. La prueba empezaría a las 9:00 para todas las distancias, como no éramos muchos corredores, la salida fue fluida y sin incidentes. Al empezar la carrera presto mucha atención al suelo, por lo que vi el día previo Bolonia no tenía un terreno firme y regular: entre vías del tranvía, adoquines y socavones. Los primeros 3 kilómetros son agradables y llanos por terreno firme, en estos momentos la dificultad estaba en esquivar a gente que iba más lento  de lo debido, pero es que salí en el último cajón al alegar en la inscripción que estaba en la modalidad no competitiva. 


                                            Momentos previos a la salida

Al pasar los primeros 3 kilómetros en los cuales me centré en coger un ritmo suave, entramos en parte del casco viejo de Bolonia, aquí el terreno era adoquinado con lo cual tenía ese punto extra de dificultad, pero no por ello fue duro. En el kilómetro 4 se anuncia el desvío de los del medio maratón a la derecha mientras los de 30 y 42 kilómetros seguimos todo recto. En los 3 siguientes kilómetros el terreno se complicaba porque había subidas que aunque no fuesen duras, no las vi venir ni me las esperaba.  El primer parcial de 7 km lo casco en 5:57 min/kilómetro, iba muy conservador.

A partir del kilómetro 7 y hasta el 12,5 iríamos por una zona puramente residencial mayormente plana pero con alguna subida que "picaba" y unas bajadas bastante potentes. Me estaba resultando algo durilla pero no por ello difícil, era capaz de mantener un ritmo y no notaba excesivo desgaste así que genial. Lo malo de esta zona era la cantidad de curvas cerradas que tomamos unido a lo grisacea que era la zona, no estaba resultando un recorrido bonito pero es que tampoco lo sería hasta llegar a los 2 últimos kilómetros. Este parcial lo hago en 5:50 min/km.

En el kilómetro 12,5 nos espera la parte más "tostón" del circuito, si no ibas mentalmente bien esta parte era muy fatigosa. Una larga línea recta hasta el kilómetro 17 pasando por una zona que era completamente desangelada y sin animación alguna, pero por haber ni gente había. A ambos lados había prado, edificios grises y todo ello aderezado con niebla, si me dices que estábamos por los alrededores de Pripyat te hubiese creído. Lo bueno de este tramo es que era completamente llano, era para coger un ritmo y mantenerlo, sin pensármelo mucho eso hice, como suelo ser una persona compacta e insistente esta parte no se me hizo dura ni notaba excesiva fatiga. El único acontecimiento que merece la pena contar es que llegue al kilómetro 15 paré en el baño portátil, esperé 5 min para usar el baño, y sorpresa... nada de nada mi cuerpo decidió que no era momento de evacuar. Perdí 5 min o más tontamente, pero no sentí la necesidad de acelerar, seguí con la pauta que llevaba que era muy buena y además ya estaba a la mitad de la carrera.

Del kilómetro 17 al 20 sería como el anterior llano pero con curvas, llego al kilómetro 20 con fuerzas y con la determinación de que sería capaz de terminar esta carrera sin parar.

El tramo del 20 al 25 sería el más duro de la carrera, nos esperaban subidas constantes aunque no muy empinadas, yo ya iba con un ritmo bueno y lo mantuve. El desgaste no estaba siendo demasiado acentuado y en este momento sabía que esta carrera era mía. Los tramos del 21 al 22 y del 23 al 24 fueron pendientes casi constantes y a todo esto pasamos por parte del campus de la Universidad de Bolonia corrimos por los pasillos externos de los edificios, cuanto menos fue curioso. Paso el control del kilómetro 24 en 5:54 min/km (así de desiguales eran los controles). Al llegar al kilómetro 25 el recorrido se bifurca a la izquierda los de 30 y a la derecha los del maratón, en este momento suspiré porque ya solo me quedaban 5 kilómetros, estaba en buena forma y ya no corría por zonas periféricas.

Del 25 al 28 es un tramo anodino en plena ciudad, pasando por edificios residenciales y oficinas pero sin apenas tramos duros, el único tramo duro fue el del 27 al 28 el cual era un túnel que finalizaba con una cuesta y seguía con un falso llano hasta el kilómetro 28,5. A lo largo de este kilómetro ya me resultaba familiar lo que veía, pasé al lado de donde tenía el hotel y al girar a la derecha paso por la plaza que estaba a 300 metros de mi alojamiento: Piazza dei Martiri.

A partir de esta plaza ya el recorrido mejoraría, la animación aumentaba y entrabamos en el casco viejo de Bolonia, este último kilómetro y medio procuro vivirlo lo máximo posible. No es que la animación fuese desbordante y grandiosa, pero para mi era más que suficiente. El último kilómetro y medio pasa sin enterarme, cuando quiero darme cuenta doblo a la izquierda y ahí está la basílica de San Petronio, estos últimos 500 metros los vivo a tope pasando al lado de multitudes y chocando todas las manos posibles. Llego a Piazza Maggiore y ahí está la meta, entro por el lado de la meta destinado a los de 30 km y cruzo la misma en 2:58.41 (neto), en mi mente lo dejaría en 2:52:41 por esa parada innecesaria en el baño portátil del kilómetro 15.


            Los 30 de Bolonia completados, cuarta vez que realizo esta distancia

Cojo la medalla (muy bonita) y me dirijo afuera para reunirme con mi acompañante, lo mejor de esta carrera es que no me había resultado muy dura, había mantenido un ritmo durante todo el recorrido y no estaba completamente tocado, cansado si obviamente. De la carrera decir que bonita no era el recorrido era mayormente feo, tampoco completamente llana pero no dura y que los puntos de control estaban repartidos de forma muy irregular. Pero a pesar de todo el trato al corredor fue sobresaliente y no era agobiante que era algo que se agradece. La recomendaría para debutar en 30 km y probarte pero no porque sea una prueba para disfrutar y vivirla a tope.

El resto del día sería la parte más cansada, había que recoger, comer e ir al aeropuerto. Fue un fin de semana intenso pero muy bien aprovechado y muy bueno. En 2 semanas me las vería con el medio maratón de Badajoz y a seguir de camino a Boston.