Hay maratones que son emblemáticas por varios motivos, en este caso no tocaba realizar un maratón más ni si quiera un maratón emblemático más como pudiera ser Londres o Tokyo... pero el maratón de Boston era simplemente EL MARATÓN, la meca de todos los corredores que se precien en los eternos 42 kilómetros 195 metros. Boston tenía un aura especial: era el maratón más antiguo del mundo (esta iba a ser su 130 edición) y probablemente el que más respeto daba no por la dificultad del recorrido (que ya de por si es duro como contaré mas adelante) sino por la dificultad de participar acreditando marca en otras distancias similares, marcas que son bastante exigentes por ejemplo en mi franja de edad me piden terminar el maratón en menos de 2 horas 55 min para poder tener derecho a optar a plaza. Pero aunque acredites marca existe la posibilidad de que no te cojan, con lo cual es algo que puede mermar excesivamente. Yo entré vía touroperador, los touroperadores no suelen ofrecer muchas plazas a los que vamos sin acreditar marca, no es como el resto de majors donde pueden ir de 30 a 50 personas en la misma salida. En Boston ofertarán 10-15 plazas a lo sumo y las guardan para los más "fieles" yo como realicé con ellos Chicago, Berlín, Londres y Tokyo ya dejaba bien claro mi intención de completar las six majors.
Tuve unos cuantos contratiempos personales a lo largo de estos meses que me hicieron temer que me podía quedar sin Boston, pero finalmente es algo que se salvó y con alivio y muchas ganas allí íbamos, a por mi maratón número 11 y mi quinta major. Este viaje lo realizaría con mi pareja, que nunca había estado en EEUU y aquí vimos la oportunidad de hacer un gran viaje y yo de hacer mi carrera.
Viernes 17 de abril
Llegó el día de partir a Boston, los días previos tuve pocos nervios y muchas ganas, iba muy bien física y psicológicamente porque estaba decidido y no había nada "sorpresa" me había revisado todos los videos posibles en Youtube del recorrido, preguntado a chatGPT y preguntado en foros acerca de la carrera en sí. Las sensaciones eran muy buenas.
Salimos de Madrid a las 12:20 para llegar a Boston a las 15:30 hora local, un vuelo muy tranquilo en el que íbamos muchos corredores, en el mismo avión iban 3 agencias distintas. Después de pasar una enorme cola para pasar el control de aduana, nos reunimos los del touroperador para ir al hotel, desde que el avión aterrizo hasta que llegamos al hotel pasaron muy tranquilamente 3 horas, los que viajéis a EEUU tened mucha paciencia hasta que paséis el control de pasaportes que a veces se puede hacer horriblemente largo como fue en nuestro caso.
Otra vez aquí
Al llegar al hotel check in (al menos fue rápido) y a la habitación, allí nos cambiamos y a cenar antes de irnos a dormir, estábamos agotados. Lo único reseñable es que pude ver el arco de llegada del maratón el cual impone bastante y de noche gana mucho más (a mi gusto).
Línea de meta
Sábado 18 de abril
Me desperté a las 3 de la mañana por el cambio horario, en mi cuerpo era por la mañana porque seguía con el horario de España, aunque allí era de noche aún. Intento dormir a ratos hasta las 6 de la mañana momento en el que ya me levanto y me preparo para salir a correr con el resto de corredores que habíamos quedado para hacer una tirada corta de media hora a ritmo suave.
Pasamos corriendo al lado del río Charles en un día en el que el cielo estaba encapotado y caía una fina lluvia, era el clima idóneo para correr. En este caso la tirada fue más distendida y seguida, paramos pocas veces, porque la tirada corta que hice en Tokyo fue más un paseo por el parque parándose a sacar fotos.
Así se presentó el día
Al volver al hotel fui a ducharme, vestirme, desayunar y en ir a por el dorsal en la feria del corredor ubicada en John B. Hynes Veterans Memorial Convention Center en la misma calle donde estaba el arco de meta del maratón de Boston en Boylston street, llegamos a las 9 de la mañana y ya había una cola bien larga que al menos era rápida, así que no hubo que esperar mucho para entrar en el recinto.
El lugar era austero: suelo alfombrado, paredes con poca decoración y techos altos, lo único reseñable eran los carteles que anunciaban el maratón que eran temporales. Después de pasar un control de seguridad para acceder al edificio, subimos 3 pisos yendo por pasillos que nos llevan de un lado a otro. después de 15 min de subidas, idas y venidas llegamos a donde reparten los dorsales, el mío es el 32437, aquí hago un pequeño inciso para explicar como Boston reparte los números: asigna los números acorde a tu registro y "mérito" quiero decir... las marcas que han conseguido plaza vía sorteo para participar se van asignando según tu edad, registro y fidelidad (esto último no lo tengo muy claro pero he visto gente con muchas ediciones hechas de Boston). Todos los que habíamos entrado vía touroperador o charity estábamos en la última ola de salida y éramos los últimos números, seriamos casi 9.000 personas. La recogida fue rápida y eficiente, después de recoger el dorsal pasamos a la parte de la feria donde vendían el merchandising oficial de la carrera... una p...a locura lo que pude ver, si alguien ha visto el meme de los monos cogiendo plátanos de una caja a toda pastilla y dejando la caja sin nada en cuestión de 1 min... decir que esto era igual y no exagero. Desde que decretaron el confinamiento por el COVID y la gente asaltó los supermercados en busca de provisiones, yo no vi nada igual.
Yo terminé dejándome llevar por la locura y compré recuerdos también, la equipación de este año era especialmente bonita y tener un recuerdo del maratón de Boston siempre es bien, la chaqueta era lo que más destacaba y tampoco exagero al decir que raro era no encontrar a alguien con dicha chaqueta estos días por Boston. No me salió excesivamente caro para ser productos oficiales, gracias en parte al cambio dolar-euro. El resto de la feria la verdad que tampoco tenía mucho más, algunos stands de bebidas deportivas, enseres deportivos, información de alguna otra carrera,... todo esto era más pequeño que la feria de la mitja de Barcelona que realicé en febrero. Como feria de una major era la más justita de todas.
Mi paso por la feria
Con el dorsal en mi poder y lo comprado vamos al hotel dejo lo adquirido ahí y salimos a pasear por Boston pasando por lo más reseñable, tampoco es que sea muy grande y se puede ver casi todo en un paseo, a lo largo de este día sin necesidad de patear mucho vimos gran parte de Boston con un descanso de siesta incluida de por medio, no llego ni a siesta pero un descanso si que fue.Terminamos el día cenando en un rico italiano que recomendaron los del touroperador, después de esto al hotel a dormir, mañana no era día de carrera, y esto es curioso y sorprendente, el maratón de Boston es el único maratón del mundo (al menos conocido) que se realiza un lunes más en concreto el Patriot Day, así que mañana era otro día de espera.
Día echado por Boston
Domingo 19 de abril
Día con poco que contar al menos desde el punto de vista de la carrera, hicimos un tour por Boston (Beacon Hill, estadio de los Red Sox, Boston Common,...) y zona de Cambridge donde vimos la universidad de Harvard y anexas, Boston es conocido por sus universidades, el ambiente universitario es distinto al que tenemos en España. Había estado por Harvard hace muchos años en un viaje con mis padres, la universidad tenía un ambiente acogedor y un estilo colonial británico. A partir de las 12 del mediodía empezó a llover cada vez más y más, terminamos el tour antes de que la cosa se pudiera muy fea.
El resto del día fue descansar y esperar a que fuese mañana, los días previos a la carrera son de espera larga y si le añades el hecho de que llovía como llovía pues se te puede hacer bastante pesado. El clima en Massachusetts por estas fechas era muy cambiante, hay ediciones del maratón de Boston donde ha hecho 20 grados y otras 5 grados con lluvia y viento, pero no tenía que temer nada de eso mañana según las previsiones haría un día agradable y primaveral.
Lo que quedaba por ver de Boston fue aquí
Lunes 20 de abril
Llego el gran día, el día del 130 maratón de Boston y 250 aniversario de América, son números redondos como el día que al menos esperaba. Despierto con un cielo totalmente despejado y un sol brillante donde no había signos de que fuese a llover, pero aquí el clima es muy cambiante así que no había que fiarse. Para llegar a la línea de salida que estaba en Hopkinton había que coger autobuses que te llevaban a la villa de los atletas en el instituto de dicha localidad, la villa de los atletas era un lugar ubicado a casi una milla de la zona de salida del maratón donde los atletas descansaban y había baños y puestos de agua/isotónico. Para llegar a la zona de los autobuses vamos todos los del touroperador juntos, nuestro bus sale a las 9:00, el maratón de Boston empieza tarde los primeros en salir son los atletas de élite a las 9:30 y después van saliendo las siguientes tandas, nosotros éramos la última, salíamos a las 11:20, ya habían avisado de que llevásemos cosas para comer que la espera se podía hacer larga y al empezar tarde podíamos terminar teniendo hambre.
Llegada al lugar de espera para tomar el bus
La espera para montar en el bus se hace larga, terminamos montando a las 9:30, yo en mi cabeza hacía cálculos y estimé que íbamos a llegar justos para bajarnos e ir directamente a la zona de salida, por un lado era mejor porque no había esperas innecesarias. Aquí me pasó una de las cosas mas bizarras y rotodosianas en todos mis años de corredor, un poco antes de montar en el bus noté que me meaba, yo pensé que aguantaría hasta llegar a la villa de los atletas, pero es que era una hora de trayecto casi, y no vi baños ni un lugar donde echar un pis a mi alrededor. Monté en el bus con muchas ganas de mear pero pensé que aguantaría hasta llegar, a medida que pasaba el tiempo eso se convirtió en una tortura hasta llegar al punto de que me dolían los riñones, nunca me habían dolido por aguantarme un pis. Usé la botella de 1 litro que llevaba en la mano la metí discretamente debajo del short y eché un breve pis, lo suficiente para calmarme, no sé si alguien me vio pero ya me daba igual, no quería tener este tipo de contratiempo antes de la carrera. Al llegar a la villa de los atletas baje del bus y a los 20 metros donde nadie me veía me puse de espaldas y meé lo que quedaba en la botella, creo que fue la meada más gloriosa de mis últimos años y fue allí antes del maratón de Boston, no sé si aquí se quedaron mirándome o algo, pero ya me daba igual.
Entrada a la Villa de los atletas
Después de este percance que tuve, entré en la villa de los atletas por el arco de entrada, aquello parecía más bien un festival pero con el tiempo justo no pude quedarme a verlo, tuve que ir a la línea de salida directamente ubicada en la calle central de Hopkinton por llamarla de alguna manera. Había muchísimos voluntarios por todas partes, era imposible que te perdieses, el trayecto a la zona de salida estaba lleno de gente ofreciendo enseres y dando ánimos, a parte de una zona de baños muy grande antes de la llegada (ya era demasiado tarde). Al llegar cerca de la zona de meta nos disponemos para salir, en una misma ola hay tandas, en este caso 8, y yo iba en la tanda 7. Me dispongo en mi tanda y espero no mucho rato: 10-15 min y ya salgo, ahí íbamos a por mi quinta major.
La salida del maratón
Decir que Boston en altimetría también es característica, tiene más desnivel negativo acumulado que desnivel positivo acumulado, o sea que bajas más que subes. Esto puede dar impresión de carrera fácil, pero no lo es, hay que saber controlar en bajadas para no dejarte los cuadriceps más de lo debido, aquí ya me habían avisado de que los primeros 10 kilómetros eran en bajada, así que tocaba ser conservador al principio de la carrera. En el momento en el que empiezo no sé que ocurre que el cielo se encapota cuando hace nada estaba en la salida con el cielo casi despejado, aunque la temperatura era muy buena y no había amenaza de lluvia o viento.
Los primeros 5 kilómetros discurren con mucha gente con lo cual no era muy cómodo porque tuve que esquivar a bastantes personas, la animación a ambos lados era buena era raro encontrarte un tramo sin animación por otro lado decir que no eran 5 kilómetros de bajada pura, era bajada-subida-bajada-subida,... así hasta 4 veces, las bajadas más abruptas que las subidas, tome todo esto de forma muy conservadora. Mi velocidad era acorde pero al llegar al kilómetro 5 aparece el primer contratiempo... mi estomago se notaba casi vacío y no podía permitirme empezar una carrera con esta sensación, a parte del agua que me metí tome una manzana y una barrita, se ve que no fue suficiente. En el kilómetro 5 me casco un gel, que tenía pensado tomarlo en el kilómetro 7 pero no espere.
El kilómetro 5 al 7 era bajada y en el 7 entrabamos en Framingham, el pueblo anterior Ashland lo pasé sin darme cuenta estaba más centrado en esquivar gente que otra cosa, en el 7 ya había más espacio entre corredores y pude correr cómodamente a partir de aquí. El terreno empieza a estabilizarse más ahora tiraba más a llano pero con ondulaciones, a partir de aquí hasta el medio maratón podía permitirme ir a un ritmo estable sin tener que cambiar ritmos. El paso por Framingham se me hace largo no sé muy bien porque, la animación en este pueblo era buena pero no tan desbordante como la que encontraría más adelante en Natick, el cielo está completamente encapotado y empieza a llover pero por poco tiempo, 2 minutos y para, leí por ahí que nevaba incluso pero ni me fije. Miro el Garmin y voy a 5:15 min/km y pensé que me estaba viniendo muy arriba y tenía que guardar piernas para Newton que era para muchos el tramo más temido de la carrera.
En el kilómetro 11 me casco otro gel, el tramo del kilómetro 10 al 15 es para mi el más agradable de la carrera, es un llaneo con ligera bajada presentando algunas ondulaciones pero no eran severas, controlando un poco el ritmo en subida era más que suficiente. En el kilómetro 15 pasamos al lado de una zona de lagos muy relajante y bonita, este tramo me transmitía serenidad y tranquilidad. Un poco después de pasar el 15 entramos en la zona central de Natick donde la animación era desbordante y tenía una iglesia bastante vistosa.
A partir de aquí el terreno se empezaba a complicar, ya no noté que bajaba sino que empezaba a subir y que derivaba a falso llano. Me lo tomo con serenidad y mantengo mi ritmo que era bueno y aunque tenía las piernas algo cansadas aun podían aguantar hasta Newton, entramos en Wellesley donde había un colegio femenino en el cual sus alumnas animaban eufóricamente a los corredores, el Scream tunnel lo llamaban en el kilómetro 20, y vaya si animaban, era difícil no dejarse contagiar por la euforia este momento lo disfrute a tope y me dediqué a chocar manos, también hay algunas con carteles de "free kisses" donde dan besos a los corredores, yo no hice uso de ello porque no me convencía y porque estaba centrado en la carrera para no dejarme llevar por la misma euforia.
El tramo del 20 al 25 fue "raro", no porque sintiese que pasaba algo, no hubiese animación o porque estuviese muy cansado sino porque era un tramo que no era bonito ni me transmitía nada, pero lo más reseñable de aquí fue el dolor de estómago que sentí... había tomado otro gel en el kilómetro 18 y se ve que aquí notaba los efectos de que me había caído fatal, llevaba un ardor de estómago controlable pero ardor a fin de cuentas, mi ritmo disminuye por el ardor y por la casi contante subida del terreno, que ya no hay muchas bajadas pero no es alarmante. Mantengo un ritmo bueno hasta el kilómetro 25.
En el kilómetro 25 nos espera una bajada severa que indica que vamos a entrar en la temida Newton, al final de la bajada nos espera una severa pero no muy potente cuesta, dicha cuesta aunque fuese algo larga la paso sin problemas y sin que me haga mucha mella, al terminar de subirla cojo otro gel y tomo solo la mitad, lo iba a necesitar, además aquí ya se me había asentado el estomago. Estábamos entrando en Newton y a mi alrededor ya se notaba a la gente "tocada". La parte de Newton se me hizo rara porque era más larga de lo que pensé pero a su vez se me hizo corta. En este momento tomo la que creía que era la segunda cuesta de Newton, pero esa no era, cojo una tercera cuesta pensando "será esta"... si era esa, y la que viene detrás es la tercera imagino, no no lo era, la tercera viene después de esa otra cuesta, me hice un lio con las cuestas de Newton bueno bueno. Lo importante es que seguía corriendo pero no se por cuanto tiempo, estaba manteniéndolo muy bien pero este tramo me estaba sacando de mis casillas porque no sabía muy bien cuantas cuestas me quedaban y cuales eran verdaderamente "las 4 colinas de Newton" aviso de que este tramo no son 4 subidas como tal son 4 subidas, más subiditas más o menos potentes con sus bajadas.
Pues con todo esto miré el Garmin y ya estaba en el kilómetro 31 sin darme cuenta y aun seguía en Newton, me digo a mi mismo... ya debería haber pasado Heartbreak Hill o al menos estar empezándola, pero no (Heartbreak Hill es la última cuesta de Newton y la última del maratón de Boston aunque luego quedasen cuestecitas). Al llegar al kilómetro 32 ya llevo las piernas fundidas y paso a la estrategia de trotar-caminar y esto me pilla justo al pie de Heartbreak Hill, por orgullo tenía que haberla subido corriendo pero no lo hice al menos de seguido. Llego a la cima de Heartbreak Hill en modo supervivencia pero sabía que esta carrera ya era mía y que había hecho un maratón muy compacto y muy bien planificado a pesar de todos los contratiempos.
Si has llegado aquí has podido con Boston
Al pasar Heartbreak Hill te espera una bajada que te deja en Brookline, sería propiamente las afueras de Boston, este tramo es el más fácil de la carrera, pero yo iba tan tocado por los subes y bajas vividos que ya no podía mantener el ritmo que llevaba. Intento trotar a ratos pero se me hace difícil, las piernas van muy fatigadas, intento tomármelo de forma filosófica y ver el lado positivo: lo había gestionado muy bien y había evitado que me pasase como en Paris el año pasado donde no gestioné bien y a partir del 20 ya iba sufriendo.
El paso por Brookline no fue una parte con muchísimo público, había pero no era desbordante imagino que por las horas, el sol había salido. Este tramo lo vivo de forma mesurada, me paro más de una vez a vomitar, imagino que por los geles y agua que llevaba y por la trotada de sube y baja. Y por si fuese poco a la altura del kilómetro 38 noto que mi rodilla derecha se bloquea y duele....NO pensé, no me puede pasar esto a nada de terminar, me paro, hago estiramientos, vuelvo a caminar y voy bien, todo se quedo en un susto. Llego al kilómetro 40 donde nos recibe la última cuesta del maratón la cual no era dura pero estaba en el kilómetro 40, después de pasarla veo el cartel de entrada en Boston y el letrero de Boston Strong del kilómetro 41 al fondo, aquí por puro milagro que solo ocurre en el maratón, pasan todos mis dolores: mi rodilla, mi estómago y mis piernas se activan y hacen a ritmo constante y mesurado el último kilómetro y medio que faltaba. Paso un túnel y estoy en la Commonwealth Avenue, ya reconozco esta zona, era la que estaba paralela a Boylston Street, aquí ya respiro aliviado y contento, pero a su vez apenado de que se estuviese terminando, doblo a la derecha paso una especie de falso llano y entro en Boylston y veo al fondo la meta, vivo el momento como puedo a pesar de toda la paliza que llevaba, ahí estaba la meta del maratón más antiguo del mundo y me estaba esperando a que la cruzase, no había tanta gente animando pero si mucho policía. Veo la línea de Finish que indica el final del maratón y al cruzarla pego un grito y lo celebro como si hubiese metido el gol que le da la victoria a tu equipo en Champions.
A 1 kilómetro y medio de la meta
Pasar la línea de meta me trajo calma, una calma de que ya lo había hecho y había pasado. Había corrido y terminado el maratón más antiguo del mundo con un registro de 4:47:11, que no será buen registro para muchos pero para mi era mejor de lo esperado, no pasé de 5 horas como me temía y estaba muy cerca del tiempo conseguido en Berlín, maratón la cual sufrí y el circuito era mucho más amable.
Cojo mi medalla, muy bonita, era un medallón de oro o al menos un material que quería emular al oro. Voy al hotel el cual está a 100 metros de la llegada y allí me encuentro con mi pareja, la cual me ha esperado muy pacientemente a que llegase, fuimos a comer al hotel unas cosas que ella compró y el resto del día lo empleamos en descansar. Había sido un maratón simbólico, muy bien gestionado y muy bien vivido, Boston tiene un aura especial que hace que le cojas cariño, no es la más fácil, ni la que tiene el público más entregado, ni la más mediática pero es lo que es, lo sientes como un viaje espiritual el hecho de salir desde un pueblo en línea casi recta y llegar a Boston. A parte de cansancio me llevo una sensación imposible de olvidar, donde mi determinación y mis fatigadas piernas han podido esta vez con los 42 kilómetros 195 metros, y no cualquier 42,195 kilómetros sino el del maratón más antiguo del mundo. Toca seguir de cara al mañana, pero en el hoy toca celebrar esta victoria y la vida.