Registros

lunes, 31 de agosto de 2026

ADIDAS STOCKHOLM HALF MARATHON 2026

 Después de 4 meses de parón en lo que respecta a participar en pruebas deportivas, nos las íbamos a ver el 29 de agosto con el medio maratón de Estocolmo. Prueba que cogí con cierta pereza, era a las 15:30 de un sábado, no estoy nada acostumbrado a hacer pruebas por la tarde, pero aquí íbamos decididos a terminarla lo más dignamente posible. No iba con idea de buscar registro sino como test de cara a el maratón de Bucarest y además por saber como me había recuperado después de una intervención quirúrgica que tuve a finales de mayo y que me dejo sin correr un mes y otro mes corriendo a ritmo muy suave y sin abusar de distancia. Este viaje lo iba a realizar en pareja pero por motivos laborales no le dieron los días así que lo haría en familia. 

Viernes 28 de agosto

Saldríamos a las 10:15 de Barajas, después de algo de retraso en el despegue llegamos a Estocolmo alrededor de las 14:00, del aeropuerto Arlanda directos al hotel a hacer check in y dejar las maletas. Lo primero que haríamos sería recoger el dorsal, la recogida estaba ubicada en el Kungstradgarden, donde tendría la salida de la carrera mañana. La recogida fue rápida y muy bien organizada, era un festival pequeño con grandes marcas deportivas reconocidas: Adidas, Nike, Asics,... y varios puestos de material deportivo, comida, bebida, patrocinio de otras carreras,... era pequeño y no se echaba en falta nada, todo muy bien puesto. Únicamente compré un gel para tomar mañana en la carrera, ya que no traje en la maleta, con las prisas de hacerla se me pasó.

Mi paso por la feria

Después de tener el dorsal fuimos al hotel a dejarlo y después dimos una vuelta por Gamla Stan que sería como el centro histórico de Estocolmo, aunque en esta ciudad había estado hace años no recordaba esta parte, de hecho no recordaba mucho de ella. No es una ciudad que te deje impactado, pero si que era tranquila y acogedora a la par de cosmopolita. Hoy tocaba dormir pronto había sido un día demasiado largo y mañana tocaba prueba.

Sábado 29 de agosto

Como la prueba empezaba por la tarde había que echar la mitad del día en alguna otra actividad, así que fuimos al museo Vasa, creo que era el mejor día para hacer esto ya que el cielo estaba completamente nuboso y no paraba de llover, aunque por la predicción meteorológica sabía que esto ocurriría. El museo Vasa es uno de los más reseñables de Estocolmo, me atrevería a decir que el más reseñable, contiene una buque de guerra del siglo XVII que se hundió en su inaguracion y a día de hoy se ha recuperado el 98 % de los componentes del mismo, su estado de conservación es excepcional. Si tienes curiosidad en saber como era un buque de guerra del siglo XVII-XVIII, este museo es oro.

Echamos en el museo un par de horas, después fuimos a tomar un café y ya volvimos andado al hotel bajo una lluvia que tenía cada vez peor pinta. Comimos a las 12:30, pero por lentitud del servicio terminamos comiendo a las 13:20 y lo peor es que me trajeron un plato de pasta que me cayó pesado por la cantidad de salsa que tenía...lo que me faltaba pensé... carrera en 2 horas y me estoy comiendo esto que me ha caído como una piedra al estómago.

Una vez en el hotel a las 14:00 el plan era reposar hasta las 15:00, hora en la que saldría a la prueba, el hotel estaba a escasos 10 minutos de la salida y meta de la carrera. Pude dormir algo y visitar el baño un par de veces pero la sensación de pesadez no se iba y por si fuera poco seguía lloviendo. A las 15.00 salí dirección a la salida y no me costó ponerme en mi cajón de salida a pesar de las miles de personas que éramos, creo que casi 16.000, lo malo es que los accesos para llegar a tu ola de salida eran demasiado estrechos, pero la gente se portó y en ningún momento se dispuso de tal manera que crease sensación de agobio.

                                                        El clima al principio

Empecé la prueba a las 15:45 de forma muy puntual, yo iba con la idea de que el medio maratón de Estocolmo era llano y asequible... tremendo error por mi parte por pensar eso y por hacer caso a chatGPT. Los primeros 3 kilómetros eran un suave sube y baja, quitando uno en el primer kilómetro algo duro, en este momento trato de encontrar mi ritmo y de ir cómodo, la sensación de pesadez no se iba y yo rezaba para que en ningún momento tuviera que visitar el baño por un retortijón, lo bueno es que no llovía y hacía fresco. Al llegar al kilómetro 3 nos espera nada más girar una cuesta medianamente pronunciada que subo bajando ritmo y con algo de dificultad pero no por ello me deja tocado. Desde el kilómetro 3 al 4 pasamos por un puente desde una isla a otra, aquí es todo en bajada, del kilómetro 4 al 5 sería falso llano y bajada, la sensación de pesadez era menor lo cual era un alivio. 

Los tramos del 5 al 7 serían eminentemente llanos quitando un par de subidas y bajadas medianamente pronunciadas que no me esperaba, este tramo pasaba al lado del mar así que era bastante placentero. En el camino del 7 al 8 me encuentro con una cuesta que me deja tocado pero no por ello muerto, básicamente porque no la subí a un ritmo prudente, y aquí llega la parte que creo que era más difícil, pasamos por Fredhallsparken un parque donde el recorrido se estrechaba demasiado, pasamos de calles amplias tipo Berlín a recorrer un camino de parque de 2 metros de anchura, pues así 2 kilómetros, es imposible no agobiarse y más cuando se trata de una carrera de 16.000 personas. Salimos del parque en el kilómetro 9 donde hago uso de mi primer gel el cual consigo que me entre bien, De los kilómetros 9 al 11,5 el recorrido sería eminentemente llano con alguna subida que picaba hacia arriba pero nada preocupante. En el kilómetro 11,5 pasamos a Gamla Stan, isla que abandonamos rápidamente para entrar en la isla de Sodermalm, dos kilómetros discurrirían al lado de los que ya volvían en dirección a la meta, sensación que puede desmotivar viendo como algunos están casi terminando y a ti te quedan 9 kilómetros y por si fuera poco tú ibas en subida y los de al lado en bajada. Esta cuesta fue para mi la más matadora de toda la carrera, casi 2 kilómetros subiendo mientras otros ves que bajaban, ya no era físico sino psicológico. 

Una vez nos separamos los que vamos de los que volvemos a nosotros nos espera una bajada mano derecha, bajada que me sienta a gloria para poder descansar las piernas y nos coloca casi en el kilómetro 14 y de ahí al 15 sería todo llano al lado del mar. Yo ya lo veía hecho a pesar de lo que me quemaban las piernas, la sensación de pesadez de esfumó hace rato y el clima era muy agradable. Del kilómetro 15 en adelante aquello fue más una batalla de supervivencia que una carrera apacible, no iba a conseguir registro ni la estaba disfrutando lo que querría, así que solo me quedaba terminarla. Mantuve un ritmo más bajo de lo que debería casi 6 min/km, pero fue una buena idea ya que me esperaban cuestas y bajadas sin parar hasta que volviésemos al punto donde nos separamos de los que volvían a meta, llega un momento que fue casi todo subida y subida, yo ya estaba harto y quería terminar, ahí estaban cayendo los kilómetros 16,17,18,19 y fue aquí en el 19 donde nos volvemos a encontrar con los que iban y para mi sorpresa eran muchas personas y eso que yo iba a un ritmo muy mediocre, lo bueno es que yo ya volvía o sea iba en dirección a la meta.

Los últimos dos kilómetros no fueron mejores, el del 19 al 20 me agobie pensando que sería en bajada y no... era subida y los que iban venían bajando... yo estaba totalmente confundido .... pero si cuando iba pensaba que iba en subida y ellos bajaban. Fue un tramo rarísimo donde mi percepción me dejó totalmente confundido, pero yo ya estaba en dirección al kilómetro 20 y lo alcancé después de una bajada potente. El tramo del 20 al 21 seguía corriendo pero con las piernas demasiado quemadas, sensación de hartura y por si fuera poco con la sensación de agobio de personas a mi alrededor apretando el último kilómetro. Yo intenté no dejarme llevar, no veía ni la más mínima necesidad y tampoco me importaba que me adelantasen, mantuve el mismo ritmo todo el rato mientras recorro Gamla Stan por la orilla. Llego a donde la carrera dio comienzo, giro a la izquierda y luego a la derecha y ahí estaba la meta justo en frente del Parlamento sueco. Cruzo la meta con un registro de 2:05:31, peor marca junto con Navalmoral de la Mata, con la diferencia de que en Navalmoral sufrí mucho más y me paré muchas más veces, aquí no me paré ni una salvo para coger agua de los avituallamientos, que había cada 3 kilómetros lo cual era de agradecer.

Podría decir que salí con sensación de derrota, pero no fue así, había terminado una media no fácil después de 4 meses sin competir, saliendo de una intervención quirúrgica, a una hora que no era ni medio óptima y después de tener el percance ese con la comida. Mi Garmin marca que el recorrido tenía 135 metros de desnivel positivo acumulado, aunque parezca "poco" las subidas están dispuestas de tal forma que la sensación que te dejan es como si hubiese sido más. Con todo ello recojo mi medalla, mi camiseta y mi avituallamiento vuelvo al hotel donde me ducho, me acomodo y descanso hasta la hora de la cena, viendo mi carrera más en detalle tuve una posición de 6437 en la general de los casi 16000 que éramos, no era mala clasificación si tenemos en cuenta como se me dio, lo que confirmaba mis sospechas de que era más dura de lo que imagine y que no era una impresión mía. Al terminar de cenar damos un pequeño paseo y volvemos al hotel, no llovía desde hace mucho rato.


Sufrida media terminada

Domingo 30 de agosto

Poco que decir en este día, hicimos una excursión en barco por islas cercanas, dimos una vuelta por el centro y comimos. Había sido un viaje completo a la vez que apacible, la prueba como tal no la repetiría y no porque no se me diese bien, sino porque era una carrera que a pesar de su muy buena organización tenía un recorrido demasiado intrincado con partes donde se estrechaba mucho, bastantes giros y varias subidas y bajadas no muy bien dispuestas. No obstante seguíamos entrenando todo ello de cara a Bucarest el 11 de octubre, me esperaba el medio maratón de Logroño el 4 de octubre, tocaba cerrar el año a tope.💪💪💪💪💪💪💪



De turisteo por Estocolmo












viernes, 1 de mayo de 2026

130 MARATÓN DE BOSTON 2026

 Hay maratones que son emblemáticas por varios motivos, en este caso no tocaba realizar un maratón más ni si quiera un maratón emblemático más como pudiera ser Londres o Tokyo... pero el maratón de Boston era simplemente EL MARATÓN, la meca de todos los corredores que se precien en los eternos 42 kilómetros 195 metros. Boston tenía un aura especial: era el maratón más antiguo del mundo (esta iba a ser su 130 edición) y probablemente el que más respeto daba no por la dificultad del recorrido (que ya de por si es duro como contaré mas adelante) sino por la dificultad de participar acreditando marca en otras distancias similares, marcas que son bastante exigentes por ejemplo en mi franja de edad me piden terminar el maratón en menos de 2 horas 55 min para poder tener derecho a optar a plaza. Pero aunque acredites marca existe la posibilidad de que no te cojan, con lo cual es algo que puede mermar excesivamente. Yo entré vía touroperador, los touroperadores no suelen ofrecer muchas plazas a los que vamos sin acreditar marca, no es como el resto de majors donde pueden ir de 30 a 50 personas en la misma salida. En Boston ofertarán 10-15 plazas a lo sumo y las guardan para los más "fieles" yo como realicé con ellos Chicago, Berlín, Londres y Tokyo ya dejaba bien claro mi intención de completar las six majors. 

Tuve unos cuantos contratiempos personales a lo largo de estos meses que me hicieron temer que me podía quedar sin Boston, pero finalmente es algo que se salvó y con alivio y muchas ganas allí íbamos, a por mi maratón número 11 y mi quinta major. Este viaje lo realizaría con mi pareja, que nunca había estado en EEUU y aquí vimos la oportunidad de hacer un gran viaje y yo de hacer mi carrera.

Viernes 17 de abril

Llegó el día de partir a Boston, los días previos tuve pocos nervios y muchas ganas, iba muy bien física y psicológicamente porque estaba decidido y no había nada "sorpresa" me había revisado todos los videos posibles en Youtube del recorrido, preguntado a chatGPT y preguntado en foros acerca de la carrera en sí. Las sensaciones eran muy buenas.

Salimos de Madrid a las 12:20 para llegar a Boston a las 15:30 hora local, un vuelo muy tranquilo en el que íbamos muchos corredores, en el mismo avión iban 3 agencias distintas. Después de pasar una enorme cola para pasar el control de aduana, nos reunimos los del touroperador para ir al hotel, desde que el avión aterrizo hasta que llegamos al hotel pasaron muy tranquilamente 3 horas, los que viajéis a EEUU tened mucha paciencia hasta que paséis el control de pasaportes que a veces se puede hacer horriblemente largo como fue en nuestro caso.

                                                        Otra vez aquí

Al llegar al hotel check in (al menos fue rápido) y a la habitación, allí nos cambiamos y a cenar antes de irnos a dormir, estábamos agotados. Lo único reseñable es que pude ver el arco de llegada del maratón  el cual impone bastante y de noche gana mucho más (a mi gusto).




                                                        Línea de meta

Sábado 18 de abril

Me desperté a las 3 de la mañana por el cambio horario, en mi cuerpo era por la mañana porque seguía con el horario de España, aunque allí era de noche aún. Intento dormir a ratos hasta las 6 de la mañana momento en el que ya me levanto y me preparo para salir a correr con el resto de corredores que habíamos quedado para hacer una tirada corta de media hora a ritmo suave.

Pasamos corriendo al lado del río Charles en un día en el que el cielo estaba encapotado y caía una fina lluvia, era el clima idóneo para correr. En este caso la tirada fue más distendida y seguida, paramos pocas veces, porque la tirada corta que hice en Tokyo fue más un paseo por el parque parándose a sacar fotos.


                                                         Así se presentó el día

Al volver al hotel fui a ducharme, vestirme, desayunar y en ir a por el dorsal en la feria del corredor ubicada en John B. Hynes Veterans Memorial Convention Center en la misma calle donde estaba el arco de meta del maratón de Boston en Boylston street, llegamos a las 9 de la mañana y ya había una cola bien larga que al menos era rápida, así que no hubo que esperar mucho para entrar en el recinto.

El lugar era austero: suelo alfombrado, paredes con poca decoración y techos altos, lo único reseñable eran los carteles que anunciaban el maratón que eran temporales. Después de pasar un control de seguridad para acceder al edificio, subimos 3 pisos yendo por pasillos que nos llevan de un lado a otro. después de 15 min de subidas, idas y venidas llegamos a donde reparten los dorsales, el mío es el 32437, aquí hago un pequeño inciso para explicar como Boston reparte los números: asigna los números acorde a tu registro y "mérito" quiero decir... las marcas que han conseguido plaza vía sorteo para participar se van asignando según tu edad, registro y fidelidad (esto último no lo tengo muy claro pero he visto gente con muchas ediciones hechas de Boston). Todos los que habíamos entrado vía touroperador o charity estábamos en la última ola de salida y éramos los últimos números, seriamos casi 9.000 personas. La recogida fue rápida y eficiente, después de recoger el dorsal pasamos a la parte de la feria donde vendían el merchandising oficial de la carrera... una p...a locura lo que pude ver, si alguien ha visto el meme de los monos cogiendo plátanos de una caja a toda pastilla y dejando la caja sin nada en cuestión de 1 min... decir que esto era igual y no exagero. Desde que decretaron el confinamiento por el COVID y la gente asaltó los supermercados en busca de provisiones, yo no vi nada igual.

Yo terminé dejándome llevar por la locura y compré recuerdos también, la equipación de este año era especialmente bonita y tener un recuerdo del maratón de Boston siempre es bien, la chaqueta era lo que más destacaba y tampoco exagero al decir que raro era no encontrar a alguien con dicha chaqueta estos días por Boston. No me salió excesivamente caro para ser productos oficiales, gracias en parte al cambio dolar-euro. El resto de la feria la verdad que tampoco tenía mucho más, algunos stands de bebidas deportivas, enseres deportivos, información de alguna otra carrera,... todo esto era más pequeño que la feria de la mitja de Barcelona que realicé en febrero. Como feria de una major era la más justita de todas.







                                                Mi paso por la feria

Con el dorsal en mi poder y lo comprado vamos al hotel dejo lo adquirido ahí y salimos a pasear por Boston pasando por lo más reseñable, tampoco es que sea muy grande y se puede ver casi todo en un paseo, a lo largo de este día sin necesidad de patear mucho vimos gran parte de Boston con un descanso de siesta incluida de por medio, no llego ni a siesta pero un descanso si que fue.

Terminamos el día cenando en un rico italiano que recomendaron los del touroperador, después de esto al hotel a dormir, mañana no era día de carrera, y esto es curioso y sorprendente, el maratón de Boston es el único maratón del mundo (al menos conocido) que se realiza un lunes más en concreto el Patriot Day, así que mañana era otro día de espera.











                                                    Día echado por Boston

Domingo 19 de abril

Día con poco que contar al menos desde el punto de vista de la carrera, hicimos un tour por Boston (Beacon Hill, estadio de los Red Sox, Boston Common,...) y zona de Cambridge donde vimos la universidad de Harvard y anexas, Boston es conocido por sus universidades, el ambiente universitario es distinto al que tenemos en España. Había estado por Harvard hace muchos años en un viaje con mis padres, la universidad tenía un ambiente acogedor y un estilo colonial británico. A partir de las 12 del mediodía empezó a llover cada vez más y más, terminamos el tour antes de que la cosa se pusiera muy fea.

El resto del día fue descansar y esperar a que fuese mañana, los días previos a la carrera son de espera larga y si le añades el hecho de que llovía como llovía pues se te puede hacer bastante pesado. El clima en Massachusetts por estas fechas era muy cambiante, hay ediciones del maratón de Boston donde ha hecho 20 grados y otras 5 grados con lluvia y viento, pero no tenía que temer nada de eso mañana según las previsiones haría un día agradable y primaveral.



                                    Lo que quedaba por ver de Boston fue aquí

Lunes 20 de abril

Llego el gran día, el día del 130 maratón de Boston y 250 aniversario de América, son números redondos como el día que al menos esperaba. Despierto con un cielo totalmente despejado y un sol brillante donde no había signos de que fuese a llover, pero aquí el clima es muy cambiante así que no había que fiarse. Para llegar a la línea de salida que estaba en Hopkinton había que coger autobuses que te llevaban a la villa de los atletas en el instituto de dicha localidad, la villa de los atletas era un lugar ubicado a casi una milla de la zona de salida del maratón donde los atletas descansaban y había baños y puestos de agua/isotónico. Para llegar a la zona de los autobuses vamos todos los del touroperador juntos, nuestro bus sale a las 9:00, el maratón de Boston empieza tarde los primeros en salir son los atletas de élite a las 9:30 y después van saliendo las siguientes tandas, nosotros éramos la última, salíamos a las 11:20, ya habían avisado de que llevásemos cosas para comer que la espera se podía hacer larga y al empezar tarde podíamos terminar teniendo hambre.


                                Llegada al lugar de espera para tomar el bus

La espera para montar en el bus se hace larga, terminamos montando a las 9:30, yo en mi cabeza hacía cálculos y estimé que íbamos a llegar justos para bajarnos e ir directamente a la zona de salida, por un lado era mejor porque no había esperas innecesarias. Aquí me pasó una de las cosas mas bizarras y rotodosianas en todos mis años de corredor, un poco antes de montar en el bus noté que me meaba, yo pensé que aguantaría hasta llegar a la villa de los atletas, pero es que era una hora de trayecto casi, y no vi baños ni un lugar donde echar un pis a mi alrededor. Monté en el bus con muchas ganas de mear pero pensé que aguantaría hasta llegar, a medida que pasaba el tiempo eso se convirtió en una tortura hasta llegar al punto de que me dolían los riñones, nunca me habían dolido por aguantarme un pis. Usé la botella de 1 litro que llevaba en la mano la metí discretamente debajo del short y eché un breve pis, lo suficiente para calmarme, no sé si alguien me vio pero ya me daba igual, no quería tener este tipo de contratiempo antes de la carrera. Al llegar a la villa de los atletas baje del bus y a los 20 metros donde nadie me veía me puse de espaldas y meé lo que quedaba en la botella, creo que fue la meada más gloriosa de mis últimos años y fue allí antes del maratón de Boston, no sé si aquí se quedaron mirándome o algo, pero ya me daba igual.


                                        Entrada a la Villa de los atletas

Después de este percance que tuve, entré en la villa de los atletas por el arco de entrada, aquello parecía más bien un festival pero con el tiempo justo no pude quedarme a verlo, tuve que ir a la línea de salida directamente ubicada en la calle central de Hopkinton por llamarla de alguna manera. Había muchísimos voluntarios por todas partes, era imposible que te perdieses, el trayecto a la zona de salida estaba lleno de gente ofreciendo enseres y dando ánimos, a parte de una zona de baños muy grande antes de la llegada (ya era demasiado tarde). Al llegar cerca de la zona de meta nos disponemos para salir, en una misma ola hay tandas, en este caso 8, y yo iba en la tanda 7. Me dispongo en mi tanda y espero no mucho rato: 10-15 min y ya salgo, ahí íbamos a por mi quinta major.



                                                    La salida del maratón

Decir que Boston en altimetría también es característica, tiene más desnivel negativo acumulado que desnivel positivo acumulado, o sea que bajas más que subes. Esto puede dar impresión de carrera fácil, pero no lo es, hay que saber controlar en bajadas para no dejarte los cuadriceps más de lo debido, aquí ya me habían avisado de que los primeros 10 kilómetros eran en bajada, así que tocaba ser conservador al principio de la carrera. En el momento en el que empiezo no sé que ocurre que el cielo se encapota cuando hace nada estaba en la salida con el cielo casi despejado, aunque la temperatura era muy buena y no había amenaza de lluvia o viento.

Los primeros 5 kilómetros discurren con mucha gente con lo cual no era muy cómodo porque tuve que esquivar a bastantes personas, la animación a ambos lados era buena era raro encontrarte un tramo sin animación por otro lado decir que no eran 5 kilómetros de bajada pura, era bajada-subida-bajada-subida,... así hasta 4 veces, las bajadas más abruptas que las subidas, tome todo esto de forma muy conservadora. Mi velocidad era acorde pero al llegar al kilómetro 5 aparece el primer contratiempo... mi estomago se notaba casi vacío y no podía permitirme empezar una carrera con esta sensación, a parte del agua que me metí tome una manzana y una barrita, se ve que no fue suficiente. En el kilómetro 5 me casco un gel, que tenía pensado tomarlo en el kilómetro 7 pero no espere.

El kilómetro 5 al 7 era bajada y en el 7 entrabamos en Framingham, el pueblo anterior Ashland lo pasé sin darme cuenta estaba más centrado en esquivar gente que otra cosa, en el 7 ya había más espacio entre corredores y pude correr cómodamente a partir de aquí. El terreno empieza a estabilizarse más ahora tiraba más a llano pero con ondulaciones, a partir de aquí hasta el medio maratón podía permitirme ir a un ritmo estable sin tener que cambiar ritmos. El paso por Framingham se me hace largo no sé muy bien porque, la animación en este pueblo era buena pero no tan desbordante como la que encontraría más adelante en Natick, el cielo está completamente encapotado y empieza a llover pero por poco tiempo, 2 minutos y para, leí por ahí que nevaba incluso pero ni me fije.  Miro el Garmin y voy a 5:15 min/km y pensé que me estaba viniendo muy arriba y tenía que guardar piernas para Newton que era para muchos el tramo más temido de la carrera.

En el kilómetro 11 me casco otro gel, el tramo del kilómetro 10 al 15 es para mi el más agradable de la carrera, es un llaneo con ligera bajada presentando algunas ondulaciones pero no eran severas, controlando un poco el ritmo en subida era más que suficiente. En el kilómetro 15 pasamos al lado de una zona de lagos muy relajante y bonita, este tramo me transmitía serenidad y tranquilidad. Un poco después de pasar el 15 entramos en la zona central de Natick donde la animación era desbordante  y tenía una iglesia bastante vistosa.

A partir de aquí el terreno se empezaba a complicar, ya no noté que bajaba sino que empezaba a subir y que derivaba a falso llano. Me lo tomo con serenidad y mantengo mi ritmo que era bueno y aunque tenía las piernas algo cansadas aun podían aguantar hasta Newton, entramos en Wellesley donde había un colegio femenino en el cual sus alumnas animaban eufóricamente a los corredores, el Scream tunnel lo llamaban en el kilómetro 20, y vaya si animaban, era difícil no dejarse contagiar por la euforia este momento lo disfrute a tope y me dediqué a chocar manos, también hay algunas con carteles de "free kisses" donde dan besos a los corredores, yo no hice uso de ello porque no me convencía y porque estaba centrado en la carrera para no dejarme llevar por la misma euforia.

El tramo del 20 al 25 fue "raro", no porque sintiese que pasaba algo, no hubiese animación o porque estuviese muy cansado sino porque era un tramo que no era bonito ni me transmitía nada, pero lo más reseñable de aquí fue el dolor de estómago que sentí... había tomado otro gel en el kilómetro 18 y se ve que aquí notaba los efectos de que me había caído fatal, llevaba un ardor de estómago controlable pero ardor a fin de cuentas, mi ritmo disminuye por el ardor y por la casi contante subida del terreno, que ya no hay muchas bajadas pero no es alarmante. Mantengo un ritmo bueno hasta el kilómetro 25.

En el kilómetro 25 nos espera una bajada severa que indica que vamos a entrar en la temida Newton, al final de la bajada nos espera una severa pero no muy potente cuesta, dicha cuesta aunque fuese algo larga la paso sin problemas y sin que me haga mucha mella, al terminar de subirla cojo otro gel y tomo solo la mitad, lo iba a necesitar, además aquí ya se me había asentado el estomago. Estábamos entrando en Newton y a mi alrededor ya se notaba a la gente "tocada". La parte de Newton se me hizo rara porque era más larga de lo que pensé pero a su vez se me hizo corta. En este momento tomo la que creía que era la segunda cuesta de Newton, pero esa no era, cojo una tercera cuesta pensando "será esta"... si era esa, y la que viene detrás es la tercera imagino, no no lo era, la tercera viene después de esa otra cuesta, me hice un lio con las cuestas de Newton bueno bueno. Lo importante es que seguía corriendo pero no se por cuanto tiempo, estaba manteniéndolo muy bien pero este tramo me estaba sacando de mis casillas porque no sabía muy bien cuantas cuestas me quedaban y cuales eran verdaderamente "las 4 colinas de Newton" aviso de que este tramo no son 4 subidas como tal son 4 subidas, más subiditas más o menos potentes con sus bajadas. 

Pues con todo esto miré el Garmin y ya estaba en el kilómetro 31 sin darme cuenta y aun seguía en Newton, me digo a mi mismo... ya debería haber pasado Heartbreak Hill o al menos estar empezándola, pero no (Heartbreak Hill es la última cuesta de Newton y la última del maratón de Boston aunque luego quedasen cuestecitas). Al llegar al kilómetro 32 ya llevo las piernas fundidas y paso a la estrategia de trotar-caminar y esto me pilla justo al pie de Heartbreak Hill, por orgullo tenía que haberla subido corriendo pero no lo hice al menos de seguido. Llego a la cima de Heartbreak Hill en modo supervivencia pero sabía que esta carrera ya era mía y que había hecho un maratón muy compacto y muy bien planificado a pesar de todos los contratiempos.


                                        Si has llegado aquí has podido con Boston

Al pasar Heartbreak Hill te espera una bajada que te deja en Brookline, sería propiamente las afueras de Boston, este tramo es el más fácil de la carrera, pero yo iba tan tocado por los subes y bajas vividos que ya no podía mantener el ritmo que llevaba. Intento trotar a ratos pero se me hace difícil, las piernas van muy fatigadas, intento tomármelo de forma filosófica y ver el lado positivo: lo había gestionado muy bien y había evitado que me pasase como en Paris el año pasado donde no gestioné bien y a partir del 20 ya iba sufriendo.

El paso por Brookline no fue una parte con muchísimo público, había pero no era desbordante imagino que por las horas, el sol había salido. Este tramo lo vivo de forma mesurada, me paro más de una vez a vomitar, imagino que por los geles y agua que llevaba y por la trotada de sube y baja. Y por si fuese poco a la altura del kilómetro 38 noto que mi rodilla derecha se bloquea y duele....NO pensé, no me puede pasar esto a nada de terminar, me paro, hago estiramientos, vuelvo a caminar y voy bien, todo se quedo en un susto. Llego al kilómetro 40 donde nos recibe la última cuesta del maratón la cual no era dura pero estaba en el kilómetro 40, después de pasarla veo el cartel de entrada en Boston y el letrero de Boston Strong del kilómetro 41 al fondo, aquí por puro milagro que solo ocurre en el maratón, pasan todos mis dolores: mi rodilla, mi estómago y mis piernas se activan y hacen a ritmo constante y mesurado el último kilómetro y medio que faltaba. Paso un túnel y estoy en la Commonwealth Avenue, ya reconozco esta zona, era la que estaba paralela a Boylston Street, aquí ya respiro aliviado y contento, pero a su vez apenado de que se estuviese terminando, doblo a la derecha paso una especie de falso llano y entro en Boylston y veo al fondo la meta, vivo el momento como puedo a pesar de toda la paliza que llevaba, ahí estaba la meta del maratón más antiguo del mundo y me estaba esperando a que la cruzase, no había tanta gente animando pero si mucho policía. Veo la línea de Finish que indica el final del maratón y al cruzarla pego un grito y lo celebro como si hubiese metido el gol que le da la victoria a tu equipo en Champions.


                                            A 1 kilómetro y medio de la meta

Pasar la línea de meta me trajo calma, una calma de que ya lo había hecho y había pasado. Había corrido y terminado el maratón más antiguo del mundo con un registro de 4:47:11, que no será buen registro para muchos pero para mi era mejor de lo esperado, no pasé de 5 horas como me temía y estaba muy cerca del tiempo conseguido en Berlín, maratón la cual sufrí y el circuito era mucho más amable.

Cojo mi medalla, muy bonita, era un medallón de oro o al menos un material que quería emular al oro. Voy al hotel el cual está a 100 metros de la llegada y allí me encuentro con mi pareja, la cual me ha esperado muy pacientemente a que llegase, fuimos a comer al hotel unas cosas que ella compró y el resto del día lo empleamos en descansar. Había sido un maratón simbólico, muy bien gestionado y muy bien vivido, Boston tiene un aura especial que hace que le cojas cariño, no es la más fácil, ni la que tiene el público más entregado, ni la más mediática pero es lo que es, lo sientes como un viaje espiritual el hecho de salir desde un pueblo en línea casi recta y llegar a Boston. A parte de cansancio me llevo una sensación imposible de olvidar, donde mi determinación y mis fatigadas piernas han podido esta vez con los 42 kilómetros 195 metros, y no cualquier 42,195 kilómetros sino el del maratón más antiguo del mundo. Toca seguir de cara al mañana, pero en el hoy toca celebrar esta victoria y la vida.



                                    Mi quinta major y maratón número 11



lunes, 23 de marzo de 2026

X ZUBIRI PAMPLONA 2026

 El año 2026 estaba resultando surtido deportivamente, continuaríamos una semana después de la última carrera la de Badajoz. Hacer dos medias seguidas no es algo que suela hacer, la que cogí primero es la Zubiri Pamplona, la cual se describirá en esta crónica, la de Badajoz vino después por motivos que expuse en la anteriormente. "Todo sea de cara a Boston" pensé. 

Este viaje a Pamplona lo realizaría en bus desde Madrid, cogí bus porque era la opción más económica, el tren era 5 veces más caro y tardaba lo mismo y no me veía cogiendo el coche solo para ir hasta allí. El viaje lo realizaría vía Madrid-Soria-Pamplona, la vuelta sería el mismo trayecto. Salgo viernes 20 de marzo a las 10 de la mañana llegando allí a las 15:35 me reuní con un familiar que me acompañaría este fin de semana y nos fuimos a comer. Después de la comida fuimos a recoger el dorsal el cual lo entregan en la tienda Intersport del Centro comercial La Morea, ubicado a las afueras de Pamplona, recogida rápida y eficiente, no había casi gente y el lugar de la recogida no estaba muy bien indicado, ni un stand con el logo de la carrera ni nada, simplemente una persona con un montón de cajas con los dorsales y camisetas. El resto del día fue asentarse en el hotel y disfrutar del ambiente de tarde-noche en Pamplona, que es de sobra sabido que ambiente a esta ciudad no le falta. Fuimos a dormir pronto había sido un día demasiado largo para ambos.

21 de marzo

Día de básicamente tomárselo con tranquilidad, paseos, cerves y pintxos. No recomiendo abusar de lo segundo el día previo de una carrera, y ya de paso ningún día, pero es que era la última carrera antes de Boston y ya que estaba en Pamplona me vine "un poco arriba". Pero insisto en que no lo recomiendo ni lo más mínimo, el alcohol y el deporte no han sido precisamente buenos amigos. Pamplona como tal para ver tiene lo justo (2-3 horas ves lo reseñable) es más una ciudad para vivirla, en San Fermines es un mundo aparte, pero si yo ya me agobié con el ambiente de un sábado noche no me quería ni imaginar en fiestas. Al final estuvimos pronto en la habitación, un poco antes de las 10, con todo preparado para mañana solo quedaba descansar mucho, que había que madrugar.

22 de marzo

Me levanto a las 7 de la mañana, empiezo el ritual: vestirme, visita al baño y a salir dirección la parada de autobuses de Pamplona desde la que saldrían los buses que llevarían a los corredores hasta Zubiri donde empezaría la carrera, nos citaron a las 8:30. Me quería evitar sustos por falta de tiempo, así que llegué con bastante antelación y desayuné cosas que llevaba en mi bolsa petate en la misma estación. Cuando estaban disponiéndose los buses para llevarnos a Zubiri en cuestión de 10 min se forma una cola muuuuuy larga, por un momento pensé que habría gente que llegaría muy justa para los buses que había disponibles, yo por suerte estaba bastante adelantado.

Tomo el bus el cual tardaría 15 min en dejarnos en Zubiri, voy viendo pasar el paisaje el cual era bonito a rabiar (todo hay que decirlo), hacía un día espectacular de pleno sol y temperatura perfecta. Hoy era un día para disfrutar  claramente, había tenido suerte con todas las carreras de este año en lo que a clima se refiere. Cuando llegamos a Zubiri me dispongo a hacer otra visita al baño, a dejar mis pertenencias en la consigna y a explorar un poco los alrededores. El pueblo en sí era el típico pueblo de los Pirineos con toques vascos, esta zona era bastante vasca, se notaba por los nombres de los pueblos de alrededor. Si te gustaba el ciclismo y el senderismo es muy difícil que una zona así no te guste. 

La carrera empezaría cerca del puente de la Rabia, un bonito puente de piedra, deberíamos de ser 1500 corredores, cuando la organización sacó los dorsales saco únicamente 1500 y estos se agotaron en menos de una semana, al empezar la carrera doblamos a la izquierda para coger la carretera que conecta Zubiri con Pamplona (la carretera Pamplona-Roncesvalles), el bus llego a Zubiri por esta carretera ,por lo que pude ver no me pareció excesivamente duro el recorrido, era mayormente sube y baja pero tampoco era para echarse las manos a la cabeza. En el momento en el que cruzo el arco de salida pienso "imagina que estás en Boston", estas dos carreras tenían bastante parecido: eran más bajada que subida, tenían pocos tramos llanos y el recorrido era lineal.

El primer kilómetro lo hago pasando al lado de una industria muy fea que desentona con el paisaje, pero ahí se quedó lo más feo del recorrido. Los primeros 3 kilómetros voy algo rápido, miro el Garmin y voy a 5:10, había salido demasiado fuerte e intenté aminorar aunque el recorrido era descendente en este caso, llegamos a Urdániz, un pequeño pueblo en el cual el terreno se allana algo y nos espera el primer falso llano, cerca de mi esta la liebre de 1:50, estaba yendo demasiado rápido para mis capacidades, pero por otro lado no quería ser conservador y quería disfrutar a tope del día y del paisaje.

En el kilómetro 5 llegamos a Larrasoaña, pueblo apacible un poco más grande que el anterior donde encuentro el primer avituallamiento, aquí la liebre de 1:50 me adelanta, intuí que había bajado la velocidad, además a partir de este punto el recorrido dejo de ser una bajada sustancial para dar paso a falso llano con algo de leve bajada, durante 2 kilómetros pude mantener bien el ritmo hasta que llegué a la primera cuesta seria, la cual me costó bastante subirla, imagino por el ritmo que llevaba que no lo ajusté demasiado a una subida de este nivel. La cuesta era de 400 metros más o menos.

Paso muy de reojo el pueblo de Zuriain, aquí el terreno seguía siendo amable aunque ya no tan excesivamente como al principio, pero los kilómetros caían como si nada y yo me sentía bien, pasamos por Antxoritz pueblo que eran casas contadas y se acaba rápido, aquí ya nos acercamos al 10. En el 10 saco el gel de menta que llevo, lo tomo satisfactoriamente y enfilo la otra gran cuesta, esta vez no sufro la subo bien, sin sufrir y de forma constante. A partir de esta cuesta empieza una gran bajada que nos hace volar prácticamente, disfruto del terreno, del paisaje y de las sensaciones iba camino al kilómetro 11 y estaba gozando la carrera.


                                                        Ahí iba dándolo todo

En el kilómetro 11 la sorpresa aparece cuando nos desvían para seguir la carrera por un tramo de parque donde se alternan caminos de tierra con camino de cemento, pero en ningún momento el terreno se hace difícil ni es irregular. Hay veces que me encuentro cuestas muy cortas pero potentes, las cuales subirlas a ritmo de carrera me es imposible, entre eso los giros y la estrechez del terreno se me rompe el ritmo y ya no lo disfruto tanto. Por aquí discurrirían 2 kilómetros.

Casi llegados al 13,5 salimos de nuevo a la parte de asfalto y seguimos por zonas urbanas que ya se podía intuir que eran los alrededores de Pamplona. Aquí lo bonito del recorrido se esfumo y pasamos al lado de zonas residenciales y algún que otro polígono. Intento mantener un ritmo estable en todo momento, pero algo en mi me dice que el dejarme llevar tanto en los primeros 11 kilómetros me iba a pasar factura mas pronto que tarde. Efectivamente cuando llego al kilómetro 16 sé que no podría seguir con el ritmo que llevaba y ya en el 17 es donde mi ritmo empieza a caer, iba a 5:10-5.20 min/km, ahora caí a 5:35-5:50 min/km. Pero solo quedaban 4 kilómetros y esto había que dejarlo hecho. Paso por zonas que no tienen mucho interés ni animación, y en pocos momentos el terreno era llano, pensé "así te vas mentalizando para Boston".

Del 17 en adelante más que disfrutar el terreno son ganas de terminar, en el kilómetro 18 ya pude divisar Pamplona, en el 19 me iba a cruzar con el Puente de la Magdalena un corto puente el cual me costó la vida subirlo imagino por el abrupto empedrado, no obstante aquí me hicieron una de las mejores fotos que me han hecho en carreras. Después de pasar este puente llego a una bajada que nos deja en el kilómetro 20, después 500 metros de llanura donde las piernas me pesan como losas, para mi mismo pensaba "que llegue ya la última gran cuesta que quiero subirla y terminar con esto".


                                        La foto en el Puente de la Magdalena

La última cuesta que nos espera es la de más pendiente de todo el recorrido y la más bestia, que nos dejaría delante del ayuntamiento de Pamplona. Subo 200 metros de esta cuesta a un ritmo esperpéntico 8:30 min/km pero es que las piernas no me daban y esa cuesta era claramente rompepiernas, en este momento pienso que me van a pasar un montón de corredores pero realmente solo me pasa 1 o 2. Un poco antes de entrar en Pamplona donde empieza la zona empedrada subo velocidad y ya hago los últimos metros corriendo o al menos lo que podía, entonces veo a lo lejos el arco de llegada sigo corriendo como puedo para las circunstancias que eran y paso la meta en un 1:56;38 en neto. No venía a buscar marca, me deje llevar, el terreno era algo más exigente de lo que imagine y llevaba arrastrando cansancio de la ultima media de hace una semana. Si tenemos en cuenta eso y añadimos que en la media de Barcelona y la de Badajoz obtuve un registro parecido, pues me di bastante por satisfecho.


                                            Aquí no tenía claro si ya terminé

Después la dificultad radico en recoger el avituallamiento final, mi bolsa y la bolsa del corredor. Había cerveza y pincho gratis pero pasé por la cantidad de gente que había. Vuelvo al hotel, me ducho, me visto y salimos a tomarnos el aperitivo y después a comer. Fuimos a un sitio donde comí las mejores chistorras que había comido nunca, la verdad es que es la mejor forma de coronar un gran finde. Más tarde mi acompañante me llevó a la estación de autobuses en coche, nos despedimos y fui a coger el bus de vuelta, él se iba en coche ya que vino desde León. A pesar de la ruta de vuelta el camino no se me hizo duro y fue muy apacible por la sensación de haber hecho bien todo y haber disfrutado. Esta era la última carrera antes de Boston, estaba decidido y fuerte y hoy lo había demostrado, espero que en la siguiente crónica pueda contaros como termine Boston.


lunes, 16 de marzo de 2026

X MEDIO MARATON DE BADAJOZ 2026

 Seguíamos el año con más pruebas deportivas, el gran día se acercaba y mis sensaciones de preparación son buenas. Por ello el domingo 15 haría el medio maratón de Badajoz, carrera a la que le tenía echado un ojo igual por ser Badajoz donde nunca había estado, cuando vi que el precio de la inscripción era de 10 euros ni me lo pensé y me apunté. Extremadura es la CCAA "maldita" para mi ya que aquí realicé otras dos medias: la de Plasencia y Navalmoral de la Mata ambas terminadas sufriendo y con un mal registro, "a la tercera va la vencida" me digo para mi mismo. Este viaje de corredor lo haría con mi pareja salimos el viernes 13 para llegar a Mérida donde pasaríamos el sábado.

Sábado 14 de marzo

Nos levantamos tranquilamente habíamos tenido una semana dura laboralmente así que la idea era pasar un día de turismo tranquilo sin abusar de caminatas y descansando bastante (siesta incluida). Vimos lo más reseñable de Mérida que a fin de cuentas es una ciudad que no decepciona: anfiteatro romano, teatro romano, circo romano, acueducto de San Lázaro, templo de Diana, Puente romano y Alcazaba. En esta ciudad estuve 2 veces, ambas hace mucho tiempo, no valoré de verdad la cantidad de patrimonio histórico que tenía hasta este día. Es una gozada que una ciudad con tantos restos históricos sea tan accesible y manejable, mis piernas lo agradecerían ya que no abusé de caminatas y eso es bueno. Fuimos a dormir pronto que mañana había que plantarse en Badajoz la cual estaba a 55 kilómetros.



Mérida bien que merece una visita

Domingo 15 de marzo

A las 7:00 ya estaba en pie , el ritual de siempre: vestirse, desayunar, visita al baño y coger el coche dirección Badajoz. Para poner en contexto la situación, la salida del medio maratón se daría al lado del río Guadiana, pero con las intensas lluvias de los últimos días y riesgos de desbordamiento del río se cambio la salida del medio maratón al polideportivo de la Granadilla. Desde este polideportivo ubicado a las afueras de Badajoz saldríamos las 2 distancias: maratón y medio maratón, los del maratón salían a las 9:00 y los de la media a las 10:30.

Tardamos 50 minutos en llegar, cuando nos quedaban escasos 2 kilómetros para llegar nos paran durante un buen rato porque los del maratón están corriendo, encima estaban corriendo por la única carretera por la que se podía acceder al polideportivo con lo cual el atasco de coches que había corto no era. El propio polideportivo no era accesible y de hecho lo pasé mal pensando que no llegaba para recoger mi dorsal, los dorsales de mi carrera los entregaban entre 9:00 y 9:30 pero por mi experiencia sabía que te los podían entregar hasta casi al comenzar la carrera aunque la organización diga que no.

Con el dorsal en mi poder me dirijo al baño a hacer el pis de los nervios y comienzo con los preparativos, el día era esplendido y el ambiente muy bueno, hoy si era el día de terminar con la "maldición extremeña". Seríamos 1000 personas, colocarnos para salir no fue difícil, y la salida cuando se dio fue limpia. Saldríamos dando una vuelta a la pista de atletismo donde tenía comienzo y saldríamos por la carretera que nos conectaba con Badajoz, en este momento hago un pis rápido y sigo intentando ganar el tiempo perdido. El recorrido por lo que me contaron era propicio para marca y llano. Los primeros 3 kilómetros discurren por zonas en campo abierto, solo el último kilómetro de estos tres primeros ya se metía algo mas en la zona de las afueras de Badajoz, en este momento era imposible sentir agobio, el espacio para correr era tan amplio que podíamos ir a nuestro aire cada uno, esta sensación se terminaría pronto.


                                                    Zona de salida y llegada


Los siguientes 3 kilómetros serían bordeando el Guadiana, aquí el recorrido se estrecha mucho y se alternan caminos de tierra con caminos de adoquín firme. No había marcadores kilométricos para los de la media y si no fuera por el Garmin no sabría por donde iba, pero vi que mi ritmo era de 5:15 y en este momento me siento bien y con energía, este SI iba a ser mi día. Después de bordear el Guadiana entramos en una zona residencial e industrial de otros 3 kilómetros, zona en la cual seguía manteniendo mi ritmo de 5;15 gracias a la completa llanura del terreno, quitando algún que otro paso elevado pero no preocupante. Corremos 1,5 kilómetro y después vuelta atrás otro 1,5 kilómetro pasando por una zona residencial donde había bastante gente pero pocos animaban, tampoco me espera mucha animación así que seguí.

En el kilómetro 9 entrabamos ya en el Badajoz más céntrico, entrando por el portón de la muralla, aquí paro en el avituallamiento a tomarme mi gel con el agua, entre que me detuve y nada más girar a la izquierda me encontré una cuesta... se me rompió el ritmo completamente. Además la cuesta aunque no fuese dura era larga, intentar recuperar el ritmo en una cuesta no es desde luego lo mejor, pero no por ello lo sufrí, aunque mi ritmo se había venido abajo subiéndola 5:55 min/km. Al llegar al final de la cuesta que nos deja en la Plaza Alta, la cual la pasamos muy de reojo, continuamos por una bajada que sirve de alivio y donde intenté recuperar los segundos perdidos en la subida hasta la Plaza Alta que me pilló desprevenido. Mis sensaciones a estas alturas eran buenísimas, estaba disfrutando como un crío y estaba lleno de energía, no me podía quejar porque sabía que ya lo tenía.

Los siguientes 4 kilómetros serían callejear por Badajoz, esta parte no era llana completamente pero tampoco dura y mucho menos rompepiernas. Lo malo era que bonita no era y que tampoco había gente por la calle y menos aun animación, algunas personas animaban pero pocas. Esta parte la paso a ritmo irregular pero con buenas sensaciones, cogí un Powerade del avituallamiento que me entró fatal y me hizo toser bastante.

En el kilómetro 15 ya nos disponemos a volver a bordear el Guadiana para dirigirnos a meta, los últimos metros pasando por la ciudad son muy buenos con un ritmo de 5:15 min/km otra vez. Bordeando el Guadiana noto que mi ritmo se viene abajo no se si por el cambio de superficie (asfalto a adoquín) o bien porque ya llevaba arrastrando cansancio. Pero yo esto lo veía hecho y aquí no lo íbamos a dejar. Veo las primeras bajas de personas que empiezan a andar, una carrera dura no era pero últimamente ya se ve de todo en estas cosas, yo sigo a mi ritmo.

Llegamos por la zona donde empezamos y nos hacen dar una vuelta muy tonta alrededor de una zona residencial, para que al menos hagamos los 2 kilómetros que faltan para completar la media, hay que pensar que este circuito lo improvisaron los últimos días... al principio me pareció un tostonazo pero después me lo tomé con optimismo... ya estaba cerca de la meta así que ni tan mal. Cuando termino esta vuelta tonta y veo el estadio, aumento ritmo ya que sabía que me quedaban un poco menos de 2 kilómetros para terminar esta carrera a lo grande. Voy mirando el Garmin mientras avanzo por la carretera por la que empezamos, bien de ritmo pero sabía que no bajaría de 1:56:00, sensación agridulce porque me esperaba mejor registro, la zona más céntrica de la ciudad me rompió el ritmo completamente. Sabiendo esto de antemano ya procuro disfrutar los últimos metros, la entrada a la pista de atletismo está a rebosar de gente y cuando entro en la pista misma voy con todo, ya que las pistas de atletismo son sitios que por superficie son muy propicios para correr cómodo. Entro en meta con un registro de 1:56.07 en neto, lo dicho sensación agridulce porque pensaba en conseguir mejor registro, pero muy bien porque la disfrute a tope y había roto la maldición, lo miré por el lado positivo y me quedé con eso que al final es lo que cuenta.

Cojo mi medalla, que era bastante bonita y me dirijo a recoger el avituallamiento final, había tanta gente que se me quitaron las ganas. Así que salí a reunirme con mi acompañante, que me esperaba con mi mochila con la ropa para cambiarme en los vestuarios del polideportivo. Esta debe ser la carrera con mejor relación calidad precio que he realizado hasta la fecha: servicios al corredor muy completos, avituallamiento final muy generoso y medalla de metal muy bonita. Los únicos peros que le pongo son la accesibilidad al punto de salida/llegada y lo mal repartidos que estaban los avituallamientos durante la carrera. Salir de allí con el coche fue el otro gran reto, se montó un buen atasco de salida.

Muy buena carrera y muy buen domingo, me iba con más sensaciones buenas que malas lo cual era genial. En una semana me las vería con la Zubiri Pamplona, había que apretar para el gran reto del año💪💪💪💪


                                                                  Y otra más