Después de 4 meses de parón en lo que respecta a participar en pruebas deportivas, nos las íbamos a ver el 29 de agosto con el medio maratón de Estocolmo. Prueba que cogí con cierta pereza, era a las 15:30 de un sábado, no estoy nada acostumbrado a hacer pruebas por la tarde, pero aquí íbamos decididos a terminarla lo más dignamente posible. No iba con idea de buscar registro sino como test de cara a el maratón de Bucarest y además por saber como me había recuperado después de una intervención quirúrgica que tuve a finales de mayo y que me dejo sin correr un mes y otro mes corriendo a ritmo muy suave y sin abusar de distancia. Este viaje lo iba a realizar en pareja pero por motivos laborales no le dieron los días así que lo haría en familia.
Viernes 28 de agosto
Saldríamos a las 10:15 de Barajas, después de algo de retraso en el despegue llegamos a Estocolmo alrededor de las 14:00, del aeropuerto Arlanda directos al hotel a hacer check in y dejar las maletas. Lo primero que haríamos sería recoger el dorsal, la recogida estaba ubicada en el Kungstradgarden, donde tendría la salida de la carrera mañana. La recogida fue rápida y muy bien organizada, era un festival pequeño con grandes marcas deportivas reconocidas: Adidas, Nike, Asics,... y varios puestos de material deportivo, comida, bebida, patrocinio de otras carreras,... era pequeño y no se echaba en falta nada, todo muy bien puesto. Únicamente compré un gel para tomar mañana en la carrera, ya que no traje en la maleta, con las prisas de hacerla se me pasó.
Sábado 29 de agosto
Como la prueba empezaba por la tarde había que echar la mitad del día en alguna otra actividad, así que fuimos al museo Vasa, creo que era el mejor día para hacer esto ya que el cielo estaba completamente nuboso y no paraba de llover, aunque por la predicción meteorológica sabía que esto ocurriría. El museo Vasa es uno de los más reseñables de Estocolmo, me atrevería a decir que el más reseñable, contiene una buque de guerra del siglo XVII que se hundió en su inaguracion y a día de hoy se ha recuperado el 98 % de los componentes del mismo, su estado de conservación es excepcional. Si tienes curiosidad en saber como era un buque de guerra del siglo XVII-XVIII, este museo es oro.
Echamos en el museo un par de horas, después fuimos a tomar un café y ya volvimos andado al hotel bajo una lluvia que tenía cada vez peor pinta. Comimos a las 12:30, pero por lentitud del servicio terminamos comiendo a las 13:20 y lo peor es que me trajeron un plato de pasta que me cayó pesado por la cantidad de salsa que tenía...lo que me faltaba pensé... carrera en 2 horas y me estoy comiendo esto que me ha caído como una piedra al estómago.
Una vez en el hotel a las 14:00 el plan era reposar hasta las 15:00, hora en la que saldría a la prueba, el hotel estaba a escasos 10 minutos de la salida y meta de la carrera. Pude dormir algo y visitar el baño un par de veces pero la sensación de pesadez no se iba y por si fuera poco seguía lloviendo. A las 15.00 salí dirección a la salida y no me costó ponerme en mi cajón de salida a pesar de las miles de personas que éramos, creo que casi 16.000, lo malo es que los accesos para llegar a tu ola de salida eran demasiado estrechos, pero la gente se portó y en ningún momento se dispuso de tal manera que crease sensación de agobio.
El clima al principio
Empecé la prueba a las 15:45 de forma muy puntual, yo iba con la idea de que el medio maratón de Estocolmo era llano y asequible... tremendo error por mi parte por pensar eso y por hacer caso a chatGPT. Los primeros 3 kilómetros eran un suave sube y baja, quitando uno en el primer kilómetro algo duro, en este momento trato de encontrar mi ritmo y de ir cómodo, la sensación de pesadez no se iba y yo rezaba para que en ningún momento tuviera que visitar el baño por un retortijón, lo bueno es que no llovía y hacía fresco. Al llegar al kilómetro 3 nos espera nada más girar una cuesta medianamente pronunciada que subo bajando ritmo y con algo de dificultad pero no por ello me deja tocado. Desde el kilómetro 3 al 4 pasamos por un puente desde una isla a otra, aquí es todo en bajada, del kilómetro 4 al 5 sería falso llano y bajada, la sensación de pesadez era menor lo cual era un alivio.
Los tramos del 5 al 7 serían eminentemente llanos quitando un par de subidas y bajadas medianamente pronunciadas que no me esperaba, este tramo pasaba al lado del mar así que era bastante placentero. En el camino del 7 al 8 me encuentro con una cuesta que me deja tocado pero no por ello muerto, básicamente porque no la subí a un ritmo prudente, y aquí llega la parte que creo que era más difícil, pasamos por Fredhallsparken un parque donde el recorrido se estrechaba demasiado, pasamos de calles amplias tipo Berlín a recorrer un camino de parque de 2 metros de anchura, pues así 2 kilómetros, es imposible no agobiarse y más cuando se trata de una carrera de 16.000 personas. Salimos del parque en el kilómetro 9 donde hago uso de mi primer gel el cual consigo que me entre bien, De los kilómetros 9 al 11,5 el recorrido sería eminentemente llano con alguna subida que picaba hacia arriba pero nada preocupante. En el kilómetro 11,5 pasamos a Gamla Stan, isla que abandonamos rápidamente para entrar en la isla de Sodermalm, dos kilómetros discurrirían al lado de los que ya volvían en dirección a la meta, sensación que puede desmotivar viendo como algunos están casi terminando y a ti te quedan 9 kilómetros y por si fuera poco tú ibas en subida y los de al lado en bajada. Esta cuesta fue para mi la más matadora de toda la carrera, casi 2 kilómetros subiendo mientras otros ves que bajaban, ya no era físico sino psicológico.
Una vez nos separamos los que vamos de los que volvemos a nosotros nos espera una bajada mano derecha, bajada que me sienta a gloria para poder descansar las piernas y nos coloca casi en el kilómetro 14 y de ahí al 15 sería todo llano al lado del mar. Yo ya lo veía hecho a pesar de lo que me quemaban las piernas, la sensación de pesadez de esfumó hace rato y el clima era muy agradable. Del kilómetro 15 en adelante aquello fue más una batalla de supervivencia que una carrera apacible, no iba a conseguir registro ni la estaba disfrutando lo que querría, así que solo me quedaba terminarla. Mantuve un ritmo más bajo de lo que debería casi 6 min/km, pero fue una buena idea ya que me esperaban cuestas y bajadas sin parar hasta que volviésemos al punto donde nos separamos de los que volvían a meta, llega un momento que fue casi todo subida y subida, yo ya estaba harto y quería terminar, ahí estaban cayendo los kilómetros 16,17,18,19 y fue aquí en el 19 donde nos volvemos a encontrar con los que iban y para mi sorpresa eran muchas personas y eso que yo iba a un ritmo muy mediocre, lo bueno es que yo ya volvía o sea iba en dirección a la meta.
Los últimos dos kilómetros no fueron mejores, el del 19 al 20 me agobie pensando que sería en bajada y no... era subida y los que iban venían bajando... yo estaba totalmente confundido .... pero si cuando iba pensaba que iba en subida y ellos bajaban. Fue un tramo rarísimo donde mi percepción me dejó totalmente confundido, pero yo ya estaba en dirección al kilómetro 20 y lo alcancé después de una bajada potente. El tramo del 20 al 21 seguía corriendo pero con las piernas demasiado quemadas, sensación de hartura y por si fuera poco con la sensación de agobio de personas a mi alrededor apretando el último kilómetro. Yo intenté no dejarme llevar, no veía ni la más mínima necesidad y tampoco me importaba que me adelantasen, mantuve el mismo ritmo todo el rato mientras recorro Gamla Stan por la orilla. Llego a donde la carrera dio comienzo, giro a la izquierda y luego a la derecha y ahí estaba la meta justo en frente del Parlamento sueco. Cruzo la meta con un registro de 2:05:31, peor marca junto con Navalmoral de la Mata, con la diferencia de que en Navalmoral sufrí mucho más y me paré muchas más veces, aquí no me paré ni una salvo para coger agua de los avituallamientos, que había cada 3 kilómetros lo cual era de agradecer.
Podría decir que salí con sensación de derrota, pero no fue así, había terminado una media no fácil después de 4 meses sin competir, saliendo de una intervención quirúrgica, a una hora que no era ni medio óptima y después de tener el percance ese con la comida. Mi Garmin marca que el recorrido tenía 135 metros de desnivel positivo acumulado, aunque parezca "poco" las subidas están dispuestas de tal forma que la sensación que te dejan es como si hubiese sido más. Con todo ello recojo mi medalla, mi camiseta y mi avituallamiento vuelvo al hotel donde me ducho, me acomodo y descanso hasta la hora de la cena, viendo mi carrera más en detalle tuve una posición de 6437 en la general de los casi 16000 que éramos, no era mala clasificación si tenemos en cuenta como se me dio, lo que confirmaba mis sospechas de que era más dura de lo que imagine y que no era una impresión mía. Al terminar de cenar damos un pequeño paseo y volvemos al hotel, no llovía desde hace mucho rato.
Domingo 30 de agostoPoco que decir en este día, hicimos una excursión en barco por islas cercanas, dimos una vuelta por el centro y comimos. Había sido un viaje completo a la vez que apacible, la prueba como tal no la repetiría y no porque no se me diese bien, sino porque era una carrera que a pesar de su muy buena organización tenía un recorrido demasiado intrincado con partes donde se estrechaba mucho, bastantes giros y varias subidas y bajadas no muy bien dispuestas. No obstante seguíamos entrenando todo ello de cara a Bucarest el 11 de octubre, me esperaba el medio maratón de Logroño el 4 de octubre, tocaba cerrar el año a tope.💪💪💪💪💪💪💪