¿Por qué esta carrera? ¿Por qué esta distancia? y ¿Por qué en Bolonia? A la primera pregunta decir que la encontré indagando en RRSS y me fije en la misma porque un influencer había hecho todas las ediciones de esta carrera, la cual era relativamente joven (iba por su quinta o sexta edición) y la recomendaba bastante por el trato tan cercano al corredor. 30 km era una distancia muy buena de cara a preparar el maratón de Boston y como en territorio nacional casi no hay carreras de 30 km, me llamó la atención. Bolonia era una ciudad italiana la cual no había visitado y que actualmente tiene muy buena conexión con Madrid:3-4 vuelos diarios directos. Con todo ello y sabiendo que me iba a salir el viaje mucho más rentable que visitando cualquier ciudad española (mediana o grande al menos) ni me lo pensé, a Bolonia íbamos. Este viaje lo realizaría con mi pareja, ella tampoco había estado en dicha ciudad. Salimos el viernes 27 a las 16:00 desde Barajas para plantarnos allí a las 17:45, entre lo que tardó el monorrail en llevarnos a la estación central de Bolonia y el pequeño percance buscando el lugar donde nos íbamos a alojar, se nos fue el día y terminamos bastante cansados, todo fue cenar y a dormir.
Sábado 28 de febrero
Día de recoger el dorsal y de hacer turismo, sin mucho pateo, la recogida del dorsal sería en Piazza Maggiore, que es como la Plaza Mayor de Bolonia. En la misma plaza tenían montada la feria del corredor, una carpa donde ofrecían enseres de running, un escenario donde tocaban varios grupos y stands que publicitaban carreras de Italia mayormente y otros stands de bebidas y comida, todo muy bien organizado, no se echaba en falta nada. Los dorsales los daban en el primer piso del Ayuntamiento, hasta que caímos en ello estuvimos dando vueltas tontamente por la Plaza buscando donde se repartían, la recogida del dorsal fue ágil, a fin de cuentas no éramos tantos corredores: 1200 en el maratón, 1600 en los 30 y 5000 en el medio maratón.
Por ese arco pasaría mañana coronando los 30 km de Bolonia
En el mismo fin de semana se iban a realizar varias distancias, luego había carreras infantiles y una de 5 km, la logística era parecida a la de Budapest, emplear un fin de semana en realizar varias pruebas de running multitudinarias y así no tener que volver a hacerlo en ningún otro momento del año.
El resto del día poco más interesante desde el punto de vista "runnero", hicimos turismo con calma, Bolonia se ve de sobra en un día y por la noche con la iluminación gana bastante, recomiendo pedir pasta al ragu que es como la boloñesa. Hicimos turismo pensando en no hacernos demasiada caminata, no queríamos repetir lo de Barcelona que se nos fue bastante "de madre" el caminar. Después de pasar un día muy apacible fuimos a dormir a una hora prudente, debía de descansar bien que lo que me esperaba mañana no era ninguna broma. No me sentí nervioso en ningún momento, estaba sereno y en calma lo cual era de agradecer.
Bolonia es bien bonita
Domingo 1 de marzo
La salida de la carrera tendría lugar en frente del Giardino della Montagnola, un parque pintoresco relativamente cercano a Piazza Maggiore. La prueba empezaría a las 9:00 para todas las distancias, como no éramos muchos corredores, la salida fue fluida y sin incidentes. Al empezar la carrera presto mucha atención al suelo, por lo que vi el día previo Bolonia no tenía un terreno firme y regular: entre vías del tranvía, adoquines y socavones. Los primeros 3 kilómetros son agradables y llanos por terreno firme, en estos momentos la dificultad estaba en esquivar a gente que iba más lento de lo debido, pero es que salí en el último cajón al alegar en la inscripción que estaba en la modalidad no competitiva.
Momentos previos a la salida
Al pasar los primeros 3 kilómetros en los cuales me centré en coger un ritmo suave, entramos en parte del casco viejo de Bolonia, aquí el terreno era adoquinado con lo cual tenía ese punto extra de dificultad, pero no por ello fue duro. En el kilómetro 4 se anuncia el desvío de los del medio maratón a la derecha mientras los de 30 y 42 kilómetros seguimos todo recto. En los 3 siguientes kilómetros el terreno se complicaba porque había subidas que aunque no fuesen duras, no las vi venir ni me las esperaba. El primer parcial de 7 km lo casco en 5:57 min/kilómetro, iba muy conservador.
A partir del kilómetro 7 y hasta el 12,5 iríamos por una zona puramente residencial mayormente plana pero con alguna subida que "picaba" y unas bajadas bastante potentes. Me estaba resultando algo durilla pero no por ello difícil, era capaz de mantener un ritmo y no notaba excesivo desgaste así que genial. Lo malo de esta zona era la cantidad de curvas cerradas que tomamos unido a lo grisacea que era la zona, no estaba resultando un recorrido bonito pero es que tampoco lo sería hasta llegar a los 2 últimos kilómetros. Este parcial lo hago en 5:50 min/km.
En el kilómetro 12,5 nos espera la parte más "tostón" del circuito, si no ibas mentalmente bien esta parte era muy fatigosa. Una larga línea recta hasta el kilómetro 17 pasando por una zona que era completamente desangelada y sin animación alguna, pero por haber ni gente había. A ambos lados había prado, edificios grises y todo ello aderezado con niebla, si me dices que estábamos por los alrededores de Pripyat te hubiese creído. Lo bueno de este tramo es que era completamente llano, era para coger un ritmo y mantenerlo, sin pensármelo mucho eso hice, como suelo ser una persona compacta e insistente esta parte no se me hizo dura ni notaba excesiva fatiga. El único acontecimiento que merece la pena contar es que llegue al kilómetro 15 paré en el baño portátil, esperé 5 min para usar el baño, y sorpresa... nada de nada mi cuerpo decidió que no era momento de evacuar. Perdí 5 min o más tontamente, pero no sentí la necesidad de acelerar, seguí con la pauta que llevaba que era muy buena y además ya estaba a la mitad de la carrera.
Del kilómetro 17 al 20 sería como el anterior llano pero con curvas, llego al kilómetro 20 con fuerzas y con la determinación de que sería capaz de terminar esta carrera sin parar.
El tramo del 20 al 25 sería el más duro de la carrera, nos esperaban subidas constantes aunque no muy empinadas, yo ya iba con un ritmo bueno y lo mantuve. El desgaste no estaba siendo demasiado acentuado y en este momento sabía que esta carrera era mía. Los tramos del 21 al 22 y del 23 al 24 fueron pendientes casi constantes y a todo esto pasamos por parte del campus de la Universidad de Bolonia corrimos por los pasillos externos de los edificios, cuanto menos fue curioso. Paso el control del kilómetro 24 en 5:54 min/km (así de desiguales eran los controles). Al llegar al kilómetro 25 el recorrido se bifurca a la izquierda los de 30 y a la derecha los del maratón, en este momento suspiré porque ya solo me quedaban 5 kilómetros, estaba en buena forma y ya no corría por zonas periféricas.
Del 25 al 28 es un tramo anodino en plena ciudad, pasando por edificios residenciales y oficinas pero sin apenas tramos duros, el único tramo duro fue el del 27 al 28 el cual era un túnel que finalizaba con una cuesta y seguía con un falso llano hasta el kilómetro 28,5. A lo largo de este kilómetro ya me resultaba familiar lo que veía, pasé al lado de donde tenía el hotel y al girar a la derecha paso por la plaza que estaba a 300 metros de mi alojamiento: Piazza dei Martiri.
A partir de esta plaza ya el recorrido mejoraría, la animación aumentaba y entrabamos en el casco viejo de Bolonia, este último kilómetro y medio procuro vivirlo lo máximo posible. No es que la animación fuese desbordante y grandiosa, pero para mi era más que suficiente. El último kilómetro y medio pasa sin enterarme, cuando quiero darme cuenta doblo a la izquierda y ahí está la basílica de San Petronio, estos últimos 500 metros los vivo a tope pasando al lado de multitudes y chocando todas las manos posibles. Llego a Piazza Maggiore y ahí está la meta, entro por el lado de la meta destinado a los de 30 km y cruzo la misma en 2:58.41 (neto), en mi mente lo dejaría en 2:52:41 por esa parada innecesaria en el baño portátil del kilómetro 15.
Los 30 de Bolonia completados, cuarta vez que realizo esta distancia
Cojo la medalla (muy bonita) y me dirijo afuera para reunirme con mi acompañante, lo mejor de esta carrera es que no me había resultado muy dura, había mantenido un ritmo durante todo el recorrido y no estaba completamente tocado, cansado si obviamente. De la carrera decir que bonita no era el recorrido era mayormente feo, tampoco completamente llana pero no dura y que los puntos de control estaban repartidos de forma muy irregular. Pero a pesar de todo el trato al corredor fue sobresaliente y no era agobiante que era algo que se agradece. La recomendaría para debutar en 30 km y probarte pero no porque sea una prueba para disfrutar y vivirla a tope.
El resto del día sería la parte más cansada, había que recoger, comer e ir al aeropuerto. Fue un fin de semana intenso pero muy bien aprovechado y muy bueno. En 2 semanas me las vería con el medio maratón de Badajoz y a seguir de camino a Boston.
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