Registros

jueves, 15 de octubre de 2026

MEDIO MARATÓN DE BUCAREST 2026

 Esta crónica debería llamarse "maratón de Bucarest" y contar la peripecia de mi maratón número 12, pero si algo aprendes después de muchos años corriendo (y de paso de la vida en sí) es que no todo sale como uno querría: un verano complicado me impidió entrenar lo que querría y en el medio maratón de Logroño mi cuerpo ya me mandó señales de que no estaba preparado para la distancia reina. Así que si algo he aprendido todos estos años es que no hay nada que demostrar cuando uno no esta al 100 % en forma física y mental a la hora de hacer frente a "la bestia". Haría el medio maratón en su lugar que se celebraría de forma paralela al maratón, unos pocos correos fueron suficientes para que la organización me confirmase que si estaba inscrito en el maratón podía terminar la media con el dorsal del maratón y aun así recibir medalla. Así que sin más allá íbamos a por mi penúltima carrera del año.

9 de octubre

Este viaje lo realizaría en familia, saldríamos de Barajas a las 17:00 de la tarde para llegar a Bucarest a las 21:30 hora local (allí es una hora más). El viaje muy tranquilo y el aeropuerto de allí un lío para orientarse , pero al final pudimos ir al hotel en un Uber, esta es la opción más eficiente y económica para moverte en Bucarest porque era rápido y barato, los taxis no tenían muchos datafono y los taxistas de por aquí no siempre son honrados. Al llegar al hotel el plan era muy simple: acomodarse, cenar y dormir había sido un día largo y había que descansar.

10 de octubre

Nos levantamos sin prisas, desayunamos y salimos a hacer turismo por esta ciudad la cual no conocía, la recogida de mi dorsal sería entre 13:00 y 17:00, un horario bastante curioso el cual no entendí demasiado. Hasta la hora de recoger el dorsal vimos lo reseñable del centro: el Palacio del Parlamento, Catedral Nacional de Bucarest, Palacio Cec, monasterio Stravopoleos, calle Lipscani, Iglesia San Antonio,... aunque puedan parecer muchas cosas se ve todo bastante rápido y si has viajado mucho no te va a parecer sorprendible o al menos no te va a impactar. Tengo que admitir que llamarla "pequeña París" es venirse muy arriba.

A las 13:00 de forma puntual fuimos a recoger el dorsal, el lugar de recogida estaba justo en frente del Palacio del Parlamento, era de agradecer que fuese en un sitio fácilmente accesible y que no te mandasen a las afueras o a cualquier otro lugar de difícil acceso. Hoy se celebraban las carreras de 2,5 y 10 km que terminaron bastante rápido al día siguiente sería la de 21 y 42 km, aquí hacían como en Budapest en un fin de semana hacían todas las distancias. La recogida fue rápida y eficiente, y no se echaban en falta stands aunque fuese todo muy escueto, el merchandising de la carrera era bastante pobre eso sí. En la recogida me hicieron entrega de una camiseta técnica de Under Armour de muy buena calidad. Con el dorsal en mi poder comimos en un sitio cerca de la recogida y volvimos al hotel a descansar.

                                                El NO maratón de Bucarest

Después de descansar la tarde la echamos viendo el Arco de Triunfo, parque Harastrau y la Casa Presei Libere un edificio de la época soviética. Estaba algo lejos del hotel así que ida y vuelta en Uber, al volver hice los últimos preparativos para la carrera, cené y a dormir.
















                                            Cosas varias de Bucarest

11 de octubre

A las 6:45 estaba despierto, me preparo para desayunar y tomo el desayuno reglamentario y escueto. Al volver visita al baño, ponerme todos los enseres y al Palacio del Parlamento donde comenzarían ambas distancias muy cerca de donde tuvo lugar la recogida. Llegar hasta allí del hotel me lleva 15 min y llego a 15 min de comenzar la carrera que daría comienzo a las 9:00, me avisaron de que se formaba bastante tapón porque los corrales de salida no es que estuvieran muy bien controlados con lo cual cada uno se podía meter donde quisiera. Al poco de entrar en el corral se da comienzo a la prueba de forma puntual.




                                        Momentos previos antes de la salida

La salida fue algo incómoda porque se hacía desde un lugar que era bastante estrecho y yo salí algo al final con lo cual tuve que adelantar a varios que iban a velocidades de lo más variopintas. El primer kilómetro pasaría bordeando el rio Dâmbovița , los siguientes 7 kilómetros serían en línea recta por el Bulevar Unirii y el Bulevar Decebal un ida y vuelta por los mismos que aunque el tramo no fuese vistoso era completamente llano con algún desnivel no muy preocupante. Era bastante cómodo para empezar, aquí consistía en pillar una velocidad y mantenerla para irte aclimatando a la carrera.

En el kilómetro 7 empiezan a aparecer los primeros síntomas de cansancio y calambres fruto del medio maratón de hace una semana, un poco incómodo pero podía aguantar. Hasta el kilómetro 12 pasaríamos por el casco antiguo, donde había algo mas de desnivel pero nada preocupante, la animación aumentó bastante a partir del kilómetro 7, no tan desbordante como otras maratones europeas pero al mismo nivel que Budapest, no voy a negar que fue una grata sorpresa. Hasta el kilómetro 12 pasamos por el casco antiguo yendo y viniendo fue una parte que disfruté bastante que es algo importante en estas pruebas, a parte de que tenía sensación de volar, se estaba dando bastante bien. 

A partir del kilómetro 12 empezaron a aparecer los calambres y efectos del medio maratón de hace una semana, el cuerpo me estaba empezando a pasar factura de la fatiga acumulada, yo tenía claro que no iba a pararme en ningún momento como si hice en Logroño, así que continué de forma decidida y constante. A lo largo de toda la carrera vi bastantes personas parándose y andando, pero yo iba a mi ritmo y disfrutando.

En el kilómetro 16 llegaríamos hasta el Arco de Triunfo todo ello en línea recta, el terreno era eminentemente llano con algún falso llano, pero era un tramo para coger un ritmo y mantenerlo. Este tramo me recordaba mucho a las carreras que he hecho por La Castellana en Madrid, un bulevar con árboles a ambos lados. Al llegar al 16 media vuelta en dirección a la meta, mis piernas ya se estaban fatigando bastante y me pedían tregua, pero solo quedaban 5 kilómetros y esto había que rematarlo sin parar.

Los siguientes 4 kilómetros transcurren por una zona desangelada y residencial sin ningún encanto, en este momento hago algo que nunca pensé que haría: acoplarme a una liebre y seguirla durante 1,5 kilómetro hasta que la adelanté a la altura del kilómetro 19. En este momento empiezo a vislumbrar la Catedral Nacional de Bucarest y sé que la meta está cerca, a escasos 2 kilómetros. En el kilómetro 20 donde nos espera una gran animación mis piernas ya van agarrotadas, pero a falta de un kilómetro apreto dientes y a terminar, doblo a la derecha y ahí al fondo esta la meta, la cual fijo la mirada en ella y agradezco haber hecho esta distancia ya que si todavía llego a hacer el maratón hubiera "petado" en el 23-25 y hubiera tenido que repetir lo de Berlín o Praga, todo ello en un día caluroso. 

Cruzo la línea de llegada en 2:03.26 según el Garmin, no es un tiempazo pero me di por satisfecho acorde a la sobrecarga que llevaba encima, no me pusieron pegas para recibir la medalla ni nada. Con todo en mi poder fui a reunirme con mis familiares y marchamos al hotel donde me duché, me cambié y me tomé la cervecita de celebración. Había sido una buena carrera, mejor de lo esperado.... con bastante animación y con buena asistencia. El resto del día descansar e ir a las Termas de Bucarest, un complejo que está a las afueras de Bucarest que es una mezcla de parque acuático, spa y balneario con ambiente, un sitio muy recomendable para relajarse después de semejante paliza de dos semanas seguidas de carrera. Ahora tocaba descansar después de todo y rematar el año con el medio maratón de Cádiz el 8 de noviembre.💪💪💪💪💪💪


Y otra más, la media que debió de ser maratón




No hay comentarios:

Publicar un comentario