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domingo, 25 de febrero de 2024

CARRERA SOLIDARIA REAL MADRID 2024

 Esta prueba no entraba dentro de mis planes, de hecho pensaba que la media de Fuencarral sería la última antes de vérnoslas en Tokio, pero me pudo el “gusanillo “ y me apunté, ya tenía la experiencia de la carrera de Menudos Corazones hace 2 años también de 10 km y a una semana de la maratón de Londres. Si descansaba las piernas completamente una semana llegaría sin problemas a Tokio.

La recogida la hice el viernes 23 de febrero en El Corte Inglés de Castellana, llegué nada más abrieron la recogida, fue muy rápida y en 8 min ya tenía mi dorsal , como pegas poner que fue algo caótica, había voluntarios que no se enteraban y la bolsa del corredor era muy pobre para lo que costaba.


                                                La recogida en la cual ya había cola

La prueba tendría lugar el domingo 25 a las 9;00 en la plaza Cuzco, llegar allí no fue difícil, aparcar tampoco y cuando menos lo esperaba ya estaba en la salida a 8 min del comienzo, seríamos 1500 personas para realizar los 5 y 10 km, como no había organización de corrales de salida tuvimos que salir todos juntos esto hizo que el primer kilómetro de la salida tuviese que esquivar a varios corredores que iban o muy lentos o andando. El primer kilómetro fue el más pesado en el sentido de esquivar y adelantar, llegado al kilómetro 2 todo fue más sosegado, en el kilómetro 3 llegados a república argentina nos separamos los de 5 y 10 kilómetros. Mis sensaciones eran buenas y no notaba desgaste a pesar de la velocidad a la que iba aquí quise apretar porque me veía capaz, mis piernas respondían bien el problema fueron las respiraciones las cuales no eran del todo buenas esto sería el mayor handicap.

Desde el kilómetro 3 hasta el 6 sería atravesar Serrano hasta llegar a la Puerta de Alcalá y de ahí a Cibeles, el ritmo en este tramo fue bueno porque era llano pero el problema: las respiraciones no eran del todo buenas quería inspirar fuerte pero por el esfuerzo no eran del todo profundas.

Del 6 al 10 se convierte a lo tonto en una odisea, primero afrontar la subida Cibeles-Colón que me trae por la calle de la amargura, llegado a Colón se suaviza y de aquí a Rubén Darío bajo el ritmo y me concentro en las respiraciones tengo que respirar bien en lugar de mantener el ritmo. Al final lo controlo como es debido y mantengo un ritmo más bajo pero con las respiraciones controladas, cuando me quiero dar cuenta estoy cerca de Nuevos Ministerios y ahí a lo lejos la meta la cual parece inalcanzable, no dejo de mirarla mientras mantengo mi ritmo, las metas colocadas de esta forma son un suplicio porque te parecen inalcanzables, El tramo del 9 al 10 se me hace eterno pero al final respiro aliviado al ver el Bernabéu al lado de la meta, entro en llegada sin esprintar pero muy contento viendo que mi tiempo fue de 51:30, en neto 50:36, era muy buen registro y más para un recorrido con mucho falso llano, de esta carrera había cosas a mejorar y el precio de inscripción es caro para lo que ofrecen: 17 euros. Tocaba descansar ya no solo el domingo sino el resto de la semana hasta vérnoslas con el gran desafío. 💪🏼💪🏼💪🏼




lunes, 12 de febrero de 2024

MEDIO MARATÓN FUENCARRAL-EL PARDO

 Estábamos a unas pocas semanas de vérnoslas en Tokio y esta iba a ser la última carrera antes de la gran prueba del 2024. La media de Fuencarral era la elegida para que hiciese de última tirada larga, a partir de aquí todo con calma hasta el día D.

Elegí esta carrera por dos motivos: la fecha era perfecta porque estaba a 3 semanas de Tokio como tirada larga me valía y estaba ubicada en el barrio en el que viví 10 años el entorno me resultaba familiar así que no habría factor sorpresa. La recogida del dorsal la realicé el día 9 de febrero en la Calle Villamiil cerca de Francos Rodríguez, como llegué por la mañana y a dos horas de que abriesen no hubo problemas para recoger. La recogida se hacía en un lugar muy sencillo que era la sede de ADM Marathon, al ser una carrera de ámbito de distrito era todo sencillo, además aun quedaban plazas para apuntarse en la misma recogida.


                                                        Lugar de la recogida

La prueba tendría lugar el día 11 a las 10:00, la organización nos avisó de que ese día haría mucho frío y puede que lluvia con lo cual me abrigué más de lo normal para una carrera. En esta prueba solo tenía una preocupación y eran los últimos 6 km de la prueba los cuales eran una subida casi constante a través de la Avenida Cardenal Herrera Oria, uno de los objetivos era llegar a este tramo con fuerzas y no muy cansado, lo único bueno es que este tramo me resultaba muy familiar de las veces que lo pasé en bus o en coche con lo cual no me sorprendería y sabría como afrontarlo. Por crónicas que he leído acerca de esta carrera en ediciones pasadas el recorrido era en sentido contrario al que íbamos a hacer ahora, no sabía si eso era bueno o malo pero viendo el perfil de altimetría no auguraba nada fácil.

Me levanto el día 11 a las 8:30, desayuno ligero, bebo mucha agua, visita al baño, me abrigo bastante y a la carrera. De camino a la zona pasé por toda la Avenida Cardenal Herrera Oria, la que me esperaba no era poca... aparcar cerca de la salida y meta fue fácil por una zona de descampados que había cerca. 


                                                       Hacia frio aquel día

Llegué  la zona de salida a 10 min de empezar la prueba, cuando quedaban 5 me coloco en mi ¿corral? y al poco de salir todos somos testigos de como el reloj falla, no hay reloj para cronometrarnos o eso pensé, pero eso no detiene la prueba y salimos a las 10 en punto. El primer kilómetro lo paso esquivando gente por unos pasos bastante estrechos, fue la parte más incómoda de la carrera pero se paso rápido porque era en ligera bajada y algo en llano, no me dejé llevar mucho tampoco porque sabía lo que me esperaba. Antes de llegar al kilómetro 2 me tengo que detener a atarme un cordón que se desató y encima me pilló a los pies de una cuesta en Montecarmelo justo cuando habíamos atravesado el puente que pasaba por encima de la carretera de Colmenar Viejo. La primera cuesta aun siendo algo empinada era corta y no me pasa factura, bajada y otra cuesta con menos pendiente pero más larga, luego bajada pronunciada y doblamos a la derecha para meternos en el Pardo, pasando al lado de el Restaurante el Finlandón. Cuando quise darme cuenta ya estaba en el kilómetro 4 se me hizo bastante corto todo, pero la sorpresa estaba por venir en el kilómetro 5 de camino al 6 me sorprende una cuesta muy empinada yo creo que de las peores de esta carrera, la cogí con el ritmo que llevaba previamente y eso me dejo tocado, las respiraciones eran difíciles y notaba que me faltaba aire y energía pero no me detuve. Sabía que había una cuesta por este tramo pero no que fuese tan dura subirla. Del kilómetro 6 hasta el 9 el tramo se hacía descendente quitando algún tramo de ligera subida, en esta parte me recuperé un poco y aumenté velocidad para recuperar los segundos perdidos en la cuesta y... otra vez el cordón que se desata... pierdo unos segundos en atármelo y espero que esta fuese la última vez.  Pensé... subir esto tiene que ser un suplicio pensando en que en ediciones anteriores esto era una subida, un poco antes del kilómetro 9 hay una subida la cual cojo muy bien en parte por el buen ritmo y alta velocidad que llevaba, al pasarla nos metemos en El Pardo.

Llegué al kilómetro 10 bastante bien y con energía, las sensaciones eran buenas ahora tendríamos que recorrer toda la M-605, que a pesar de ser una falso llano con ligeras subidas lo disfruté muchísimo, alcancé mi velocidad de crucero, pensé: igual voy muy rápido pero es que mis piernas iban solas y estaban cargadas de energía. Por un momento disfruto del paisaje y el recorrido el cual era muy vistoso. Llego al kilómetro 15 como si nada sin enterarme y aquí es donde empieza el tramo que era un auténtico quebradero de cabeza: la Avenida Cardenal Herrera Oria, mucha cabeza y paciencia. Un poco antes de llegar a este tramo ya empecé a ver las primeras bajas, gente que ya iba caminando y no es para menos la carrera era dura. 

La primera cuesta era un tramo medianamente largo y muy empinado que nos dejaría en frente del Instituto de Estudios Fiscales, ese tramo me costó bastante pero no tanto como el de kilómetro 5, después una ligera bajada y llano, nos metemos en una mortífera tercera cuesta, no había tiempo para recuperarse de la anterior si no habías cogido bien la cuesta anterior esta te terminaría de rematar. Bajé el ritmo drásticamente pero sin pausa controlando mis respiraciones y mirando al suelo. No había otra forma de subirla a mi alrededor todo el mundo estaba igual, las caras de sufrimiento eran patentes. Cuando llegué arriba tenemos un ligero llano con otra corta cuesta que nos dejaría en la zona de Cardenal Herrera Oria donde había edificios a ambos lados, la verdad es que estaba contento porque el tramo más duro de la carrera no me pasó factura y pude recuperar el ritmo de llano o al menos el que mis piernas podían, este tramo se hace agradable era en llano y había algunas personas animando. Un poco antes de llegar al kilómetro 18 me encuentro con la última cuesta seria de la carrera, cuesta que me termina de dejar más tocado de lo que imagine porque en llano ya no podía mantener un ritmo acorde. Los últimos 3 kilómetros se me hacen duros, de hecho mis respiraciones son ruidosas y noto como los corredores me adelantan pero yo no me detengo. En el kilómetro 20 después de transcurrir todo por un falso llano con subiditas, hace acto de aparición un inesperado visitante: el flato... como resultado de tragar saliva mal. El último kilómetro de la carrera lo sufro como un cabrón pero no me detengo a pesar del dolor porque no quedaba nada, giramos a la izquierda después de una ligera bajada y en ligera subida ahí esta la meta la cual alcanzo más rápidamente de lo que imagine y paso el arco en 1:54:05 en neto 1:52:45 al final si me pudieron dar el registro de tiempo.

Una vez entré en meta respiré aliviado y ya el dolor de flato desapareció, había sido una carrera dura con poco llano. Por el registro de tiempo estaba muy contento porque en carreras de igual dureza mi registro había sido peor. Cogí mi medalla y el avituallamiento y para casa que era domingo y me había ganado un buen descanso. La carrera no me pasó factura a las piernas lo cual era buena señal y ahora si que podía decir que la suerte estaba echada, en 3 semanas nos las veríamos con EL MARATÓN DE TOKIO💪💪💪


lunes, 29 de enero de 2024

MEDIO MARATÓN DE CASTELLÓN 2024

 Primera media del año, me valdría como tirada larga de cara a Tokio, mi pareja y yo echaríamos el finde en Castellón para a la vez marcarnos el que sería nuestro primer viaje del año. Llegamos el viernes 26 a eso de las 20:00, el hotel estaba muy cerca de la línea de salida y llegada en el parque Ribalta, lo cual me vendría bien para volver después de la carrera, salimos a cenar dimos una vuelta y a dormir que mañana nos esperaba un día largo.

Sábado 27 de enero

Castellón de la Plana como tal no tiene mucho de turístico así que decidimos pasar este día en Peñiscola, lugar que no conocía pero mi pareja si, era la espinita que tenía clavada porque mucha gente me habló de este lugar como uno de los mejores sitios de la Comunidad Valenciana con lo cual hoy era el día perfecto para salir de dudas. Antes de ir a Peñiscola, pasé a recoger el dorsal en un concesionario Hyundai a la afueras de Castellón, no hubo casi cola con lo cual la recogida fue rápida, acababan de abrir hace poco. La bolsa del corredor y el trato que dieron fue muy bueno.

Llegamos a eso de las 11.30 a Peñiscola y echamos el día entero allí, el sitio era bastante bonito, tenía encanto de pueblo mediterráneo, y se veía bastante rápido porque a fin de cuentas es solo la zona amurallada, puedes pasearla con calma que así es como se disfruta más. Solo me faltaba verla en verano que ganaría un poco más, en pleno enero el sitio era calmado. Volvimos a Castellón a eso de las 20:00, bajamos a cenar y a la habitación que estaba cansado, había sido un día intenso y mañana tocaba carrera.



Un día por Peñiscola


Domingo 28 de enero

Me levanté bien descansado aunque me costase conciliar el sueño, las sensaciones que tenía eran buenas: el tiempo era agradable, no era una carrera masificada y el recorrido era llano. Con estas condiciones estaba más que claro que era una carrera para buscar marca, la carrera empezaría a las 10 yo me dispuse en línea de salida a 10 min de dar comienzo en mi cajón de salida, entre el globo de 1:50 y el de 1:55. Serían dos vueltas a un circuito de 10 km, puede parecer algo tostón pero es que Castellón tampoco tenía mucho para recorrer, no sé como lo hacen cuando se celebra la maratón, he visto un poco por encima el recorrido y es la carrera con más idas y vueltas "tontos".

En el momento en el que da el pistoletazo de salida, tardo un minuto en cruzar la línea, el primer kilómetro fue el más agobiante porque la calle era estrecha y salimos muy juntos, a partir de aquí ya no hubo problemas de agobio. Los primeros kilómetros nos llevan por una zona residencial  ajardinada por el norte de Castellón, bajaríamos de nuevo y volveríamos a subir  para girar a la izquierda e ir directamente al centro, estos 5 primeros kilómetros son totalmente llanos y cómodos pero muy poco vistosos. El kilómetro 5 al 7 para mi fue el mejor con diferencia pasabas por el centro y te animaba mucha gente, el subidón era considerable no me esperaba esa entrega y animación, para no ser una de las carreras más señaladas de España en lo que a running se refiere ya superaba a muchas medias y maratones de ámbito nacional.

El kilómetro 7 al 10 era bastante aburrido corrías por avenidas largas y sin nada a ambos lados más allá de edificios y alguna nave. Aquí sentí una pequeña molestia en la planta del pie izquierda pero se quedo en un susto y continué sin problemas. Del kilómetro 10 en adelante me vengo arriba y subo velocidad, viendo como era el circuito y sabiendo a lo que me enfrentaba me permito ir más rápido, a la altura del kilómetro 12 cojo a la liebre de 1:50 y la paso, en este momento me vengo arriba y el ritmo es muy bueno.  Todo pintaba muy bien pero claro, el sol apretaba más y yo me motive demasiado, tanto que a la altura del kilómetro 16 me volvió a coger la liebre de 1:50, a partir del kilómetro 15 baje la velocidad sin darme cuenta, había desgastado las piernas a lo tonto, ni los ánimos de la gente que había por el centro me daba fuerzas.

Del kilómetro 17 al 20 se me hizo un tramo bastante pesado si esta parte era bastante aburrida, ya pues con pesadez en las piernas imaginad... pero es que claro a estas alturas no lo íbamos a dejar, ya perdí de vista a la liebre de 1:50. Llegué al kilómetro 20 y a partir de ahí ya fue aumentar velocidad lo que pude para doblar a la derecha entrar en el Parque Ribalta y cruzar la línea de llegada con un 1:52:00, en neto 1:51:00, lo cierto es que me hubiese gustado bajar de 1:50:00 pero no se dio mal, había terminado y no me supuso una factura grave.

Fuimos al hotel, recogimos y para Madrid de vuelta, un poco después de salir de la habitación tuvimos una situación desagradable resulta que en la habitación de al lado había otro corredor y su acompañante la cual estaba pegando voces de forma desesperada pidiendo una ambulancia porque el corredor había salido de la ducha y estaba inconsciente, ya estaban allí las señoras de la limpieza ayudando y avisamos en recepción de que había un desmayo en nuestra planta del hotel. 

Más tarde nos enteramos de que un corredor había fallecido en la prueba por parada cardiorrespiratoria que se había desmayado después de salir de la ducha, todo apuntaba a que era la persona que estaba en la habitación de al lado, era la primera vez que estaba tan cerca de alguien que había fallecido en este tipo de pruebas, se pueden juntar varios factores a la hora de poder fallecer uno de ellos es llevar un ritmo de carrera inadecuado, por lo que me pude enterar esta persona llevaba un ritmo muy irregular y brusco, por ello es importante saber controlar los ritmos, agradecí no forzar excesivamente cuando mis piernas ya no podían.

Pasado este mal trago la vuelta a Madrid fue muy tranquila, esta era la penúltima carrera antes de Tokio, la última sería en dos semanas en Fuencarral-El Pardo.


Pre y post carrera




lunes, 15 de enero de 2024

TROFEO PÁRIS 2024

 Empezábamos el 2024 con esta carrera de 10 kilómetros que tendría lugar en el Parque Lineal del Manzanares el día 14 de enero, no conocía este parque de Madrid y me pareció una buena idea hacer una carrera aquí para conocerlo. Los dorsales nos los entregarían allí mismo, yo soy de los que prefiero recoger el dorsal días antes para evitarme sorpresas de última hora, por las posibles colas que se forman. En este caso la organización estuvo a la altura y el reparto fue ágil.

La prueba empezaría a las 10:00 con lo cual me coloqué en la salida a 5 min del comienzo algo al final, pistoletazo de salida y allá vamos, como me coloqué al final de la misma tuve que adelantar a muchos corredores durante el primer kilómetro. Un apunte que aquí tengo que dar es que la carrera era curvas casi constantemente, con lo cual lo de coger un ritmo y mantenerlo era algo complicado y más si le sumamos algún que otro tobogán y partes de camino de tierra con algún que otro socavón.

Los dos primeros kilómetros caen como si nada pero se me hicieron largos y noté que iba a un ritmo algo alto con lo cual me cansaba antes. A la altura del kilómetro 2 y hasta mitad del 3 íbamos por un camino de tierra, del 2,5 hasta el 3,5 el camino se volvía un poco más difícil por la presencia de socavones con lo cual había que ir con cuidado, este tramo pasaba al lado de la Caja Mágica donde se disputan partidos de basket. Del 3,5 hasta el kilómetro 6 es un tramo de asfalto y relativamente cómodo, todavía queda algún tobogán pero es un tramo más suave.

A la altura del 4,5 nos dividimos los de 5 y 10 kilómetros, los de 10 tendríamos que dar otra vuelta al recorrido que hicimos el cual me pareció algo tostón porque el recorrido no era vistoso y el parque tampoco era de los mejores que había visto, pero siempre es de agradecer correr por un parque.

A partir del kilómetro 6 se me hizo bastante largo y ya el último se me hizo eterno. Entré en meta con un 52:13, en neto 51:49, esperaba un mejor registro tengo que añadir que me paré un par de veces a atarme los cordones que se habían desatado y ahí perdí unos segundos de tiempo. No disfruté mucho esta carrera pero la hice y era la antepenúltima antes de Tokio, que era el gran reto de este 2024.



                                        Una mañana de running con lluvia al final

jueves, 16 de noviembre de 2023

BEHOBIA-SAN SEBASTIÁN 2023

 Sobran las explicaciones para los entendidos del mundo del running, la Behobia es una de las carreras de referencia en el panorama deportivo de España y sobre todo de Pais Vasco. Las primeras ediciones no pasaban de los pocos miles de corredores, a día de hoy son casi 30.000 personas las que se apuntan a esta travesía de 20 kilómetros que separa Behobia de San Sebastián. En mi caso esta carrera la tendría que haber realizado en 2019 pero por motivos de logística y personales no pude realizarla a pesar de estar ya inscrito. 

Venía de Amsterdam algo tocado por una contractura muscular en el músculo extensor de la pierna derecha, más en concreto en la espinilla. De primeras supe controlarlo y en los entrenamientos no aparecía el dolor salvo cuando corría mucha distancia, más de 7 kilómetros. Con el poco margen que había entre una carrera y otra me asaltaron las dudas sobre si debía lanzarme, las 4 semanas que separaban la maratón de Amsterdam de la Behobia fui precavido y entrene suave, controlando en todo momento que la contractura no fuese a más. Pero como digo me asaltaron las dudas una y otra vez, el margen que había dejado era poco y encima se sumaba esta lesión.

Sábado 11 de Octubre

El día previo de la prueba llegamos a San Sebastián (viaje en familia), había estado en esta ciudad hace 13 años y por una boda en Irún . La recogida del dorsal fue en el Kursaal a pesar de la cantidad de participantes que éramos fue muy rápida y en 10 min entramos y salimos, había algo de merchandaising oficial de la carrera del cual pasé por falta de tiempo, me estaban esperando aparcados en doble línea. 

Fuimos al hotel ubicado a casi 2 kilómetros de la línea de llegada no había sitio en otros más cerca y menos que aceptaran perros. Cuando quisimos darnos cuenta ya eran casi las 6 de la tarde, así que salimos a dar una vuelta para ver San Sebastián, recorrimos el paseo de la playa de la Concha y la Parte Vieja. No recordaba mucho de esta ciudad pero lo que vi me gustó bastante, tenía vida y era apacible al mismo tiempo a parte de un estilo más francés en cuanto a arquitectura, me recordó a Burdeos.

Tomamos un par de pintxos como manda la tradición cuando vienes por aquí y de vuelta al hotel, cena ligera, preparar todo para mañana y a descansar que me esperaba la última carrera de este año.


Domingo 12 de Octubre

Iba a salir en la ola 17 a las 11:23, muy tarde para empezar a correr,  me levanté a las 7:45 me vestí y bajé a desayunar aquí tengo que admitir que sobrecargué bastante pero lo iba a necesitar. La Behobia tiene fama de ser una carrera con subes y bajas casi constantes, yo ya venía con la idea hecha y con una experiencia surtida en diversas pruebas donde los llanos eran vestigiales: media de Segovia, media de Ávila o media de Guadalajara. Por ese lado iba tranquilo solo tenía que saber dosificar los esfuerzos y lo haría mi única preocupación era que la lesión del extensor no diese por saco. Subo a la habitación, me visto lo que queda, visita al baño y salimos.

En este caso iba en familia y me pudieron acercar a 1 kilómetro escaso de la línea de salida, pero sino hubiese tenido que ir en bus lanzadera los cuales la organización disponía para acercarte a la línea de salida, los tickets los vendían en la recogida del dorsal a 1,5 euros cada uno. 

Cuando me aceraron ya eran las 10:00, aun quedaba una hora y media, para llegar a la línea de salida fue un poco agobiante por la cantidad de gente y porque el primer kilómetro del recorrido pasaba muy cerca de la gente que iba y venia. La salida estaba ubicada a lo largo de una calle estrecha y muy lineal muy cerca de la frontera con Francia; 20 metros, los corredores iban saliendo en olas: desde las 9:55 hasta las 11:35. Yo como buen "tio listo" que soy, me metí en la ola 16 para poder salir antes, cosa que en teoría esta prohibida puedes salir en olas más tardes de la tuya pero no salir en una anterior, al final lo pagué con una descalificación, así que este es un aviso que puedo daros.



                                                   Ambiente previo de la salida

Salí a las 11:15 entre un montón de corredores, buscar hueco para correr cómodamente era uno de los retos de la Behobia, reto que tendría hasta el último kilómetro. El kilómetro 1 era llano con lo cual aquí era para buscar ritmo, los 2 primeros kilómetros pasaron rápidamente aunque los subes y baja estaban presentes y la temperatura aunque no calurosa se veía influenciada por la humedad haciendo que la sensación de calor fuese mayor... y estábamos en Noviembre. Había mucha gente animando en la calles lo cual es de agradecer aquí no había sensación del corredor solitario.

El kilómetro 3 nos sorprende con subes y bajas más acusados pero que no suponen una factura gorda para el corredor, de camino al kilómetro 4 ya dejamos Irún atrás preparados para hacer frente a la temida subida de Gaintxurizketa. Ya me avisaron... no te dejes llevar por la bajada del kilómetro 4 de camino al 5, coge fuerzas que viene subida fuerte. 

Con mente fría llegué al kilómetro 6 afrontando una subida y bajada extra, a partir de aquí empezaba la cuesta la cual era 1 kilómetro de subida por una carretera de dos carriles, apreté dientes y bajé ritmo pero todo ello sin parar, no era la cuesta más dura que he realizado pero había que cogerla bien porque era muy persistente y con el clima que teníamos donde picaba el calor le añadía su complicación. Aquí empecé a ver la primeras bajas de gente que subía caminando y no eran pocos, no era para menos era una subida dura y si no tienes experiencias en cuestas, subirla corriendo era MUY difícil.

Llegamos al kilómetro 8 que era el alto de Gaintxurizketa, esperaba tener más animación en lo alto habría 10 personas como mucho, a partir de aquí los siguientes 2 kilómetros son una bajada que realizo muy cómodamente tratando de recuperar tiempo perdido en la cuesta. Llego al ecuador de la carrera con el siguiente susto: la contractura empezaba a doler, no era un dolor muy intenso pero dolía y eso fastidiaba, aun quedaban unos cuantos altos y bajos y el otro gran alto: Miracruz. 

Los siguientes 2 kilómetros es entrar en Errentería zona muy llana y animada donde mi cabeza empieza a jugarme una mala pasada con la lesión, no disfruto esta parte como debería y llego al kilómetro 13 afrontando la cuesta de los Capuchinos una corta pero dura cuesta la cual me sorprende y termina de liquidar gran parte de mis fuerzas. Del 13 al 15 pasamos por una zona bastante fea con subida y bajada (como no) si ya salí tocado de la última cuesta estas me estaban poniendo en mi sitio, pero quedando 5 kilómetros para llegar a meta no lo íbamos a dejar aquí. 

Seguía habiendo mucha gente y entre adelantamientos, buscar sitio cómodo y los que me adelantaban era todo un reto. La estrechez del recorrido no ayudaba en nada tampoco. El kilómetro 16 era de para preparar la subida a Miracruz, lugar de gran animación pero no lo disfrutaba mucho porque iba tocado ya entre el cansancio y la contractura. Llegamos a la subida de Miracruz al final de 16 principios del 17, ostias... como bien dije mira que tengo experiencias varias en cuestas por diversos lugares pero esta última cuesta es la que te pone en su sitio, si las bajas en Gaintxurizketa ya eran altas aquí no se quedaba corto lo único que te animaba es que estabas a 3 kilómetros de la meta y la cantidad de animación que había. Me tuve que parar 2-3 veces unos pocos segundos porque no daba de si. 

Al coronar el alto de Miracruz enfilamos una larga bajada que nos pondría un poco más adelante del kilómetro 18, la bajada pasaba por una parte residencial yo aquí di por sentado que ya estábamos en San Sebastián o al menos entrando. De camino a kilómetro 19 hay una ligera subida que tampoco esperaba pero es una zona con muchísima animación lo cual es de agradecer porque en estos momentos vas tocado tocado. Al llegar al 19 llegas a la Avenida de Zurriola, esta parte en teoría debería de ser para disfrutarla pero en mi caso fue un suplicio: veía el final a 1 kilómetro y quería llegar, el paseo era estrecho y con los corredores chocándote cada poco, el sol ya picaba demasiado y a mi la cabeza me daba vueltas después de tanta subida y bajada aun siendo este tramo totalmente llano. Paso el puente Kuursal entrando en Alameda de Boulevard y entro en meta con un 1:54:25,el tiempo me lo facilitó la organización en un correo que escribí.

Por un lado estaba contento de no haber tardado 2 horas ya que era el tiempo estimativo que me daban al inscribirme y dar mi tiempo en media, por otro lado es una carrera que no me gustó demasiado, sé que hay mucho fan de la Behobia y que repite muchas veces pero en mi caso experimenté una carrera con un recorrido algo feo, muy agobiante y muy dura al final de tanto esfuerzo se hace más difícil disfrutarla. Aun así tengo que admitir que el ambiente y la organización era muy buena, de las mejores en cuanto a ello. Me reuní con mis acompañantes y después de sacarme las fotos reglamentarias con la Playa de la Concha detrás volvimos al hotel en coche, allí me cambié y bajamos a comer. Después de una buena comida bien merecida vuelta a Madrid.

Con esta carrera doy por terminado el 2023 y con los ojos puestos en 2024 Tokio me esperaba y si es posible Budapest a finales de 2024.

Recordad: si no queréis ser descalificados salid en vuestra ola.


                                                 Mi cara al terminar lo dice todo


                                                      Última carrera del 2023

martes, 17 de octubre de 2023

MARATÓN DE AMSTERDAM 2023

 La única maratón que realizaría en 2023, me quería apuntar a la media pero el hecho de empezarla a las 13:00 me resultaba muy soporífero así que después de mucho pensarlo me atreví y me apunté a la maratón. Ámsterdam era una carrera a la que la había echado un ojo desde hace tiempo, aunque no sea una prueba que me muera por hacer la curiosidad ahí estaba. Fui con opiniones muy diversas de la misma: gente que le encantó y otros tantos que decían que no era una buena carrera por motivos que este año pensé que mejorarían. Este viaje lo realizaríamos en familia ir a Ámsterdam de puente era un buen plan y con la excusa del maratón mejor aun.

Jueves 12 de Octubre

Nos dirigimos a la terminal 2 donde nuestro vuelo de KLM saldría con rumbo a Ámsterdam a eso de las 13:00 (hubo casi 1 hora de retraso), llegamos a las 16:00 a Schiphol pero hasta que llegamos al hotel nos dieron casi las 18:00, en Ámsterdam era un día laboral así que pillamos a la gente de vuelta del trabajo.

Después de acomodarnos en un hotel justo en frente del Olympisch Stadion donde tendría lugar la salida y llegada del maratón fuimos a por el dorsal en un pabellón cercano al estadio mismo, estaba todo bien organizado en mi caso la recogida del dorsal fue muy cómoda y rápida en parte porque hoy no había tana gente de hecho la organización recomendaba recoger el dorsal el jueves ya que el viernes y sábado serían los días de mayor afluencia.

Una vez con el dorsal y la camiseta (muy bonita)dimos una vuelta por los pabellones de la feria, eran 2 pabellones donde se vendían útiles de running, se promocionaban otras carreras y vendían el típico merchandising oficial de la carrera. No compré nada porque tampoco vi nada que me llamase la atención, lo único un cortavientos del merchandise oficial de la carrera pero tenía un precio demasiado excesivo y con la camiseta consideré que era suficiente recuerdo.

Con el dorsal en mi poder salimos me hice las fotos reglamentarias con el estadio y el letrero de "I Amsterdam" y a cenar, cene rico y abundante lo cual me vendría bien. Después a la habitación y a dormir que había sido un día largo.

Viernes 13 de Octubre

El día amaneció algo plomizo, iba a llover en cualquier momento o eso parecía. Este día lo empleamos en ir a Utrecht en tren, la mejor forma de moverse por Holanda es en tren, es el medio más cómodo y te puedes cubrir casi todo el país, tampoco es que sea muy barato pero en Holanda pocas cosas son baratas.

Utrecht es una ciudad pequeña pero encantadora a 40 kilómetros de Ámsterdam, fuimos allí por recomendación de otras personas. Pasamos la mitad del día muy relajadamente, compré recuerdos y de vuelta a Ámsterdam donde compramos la cena en un supermercado cercano al hotel y empleamos la mitad de la tarde en descansar. En un rato que el cielo no estaba amenazante salí a trotar muy relajadamente para hacer el último test antes de la maratón, corrí 4 kilómetros al ritmo que los correría en la prueba, las sensaciones eran muy buenas y en el fondo deseaba realizar ya la prueba para que no le diese tantas vueltas. 

La vistosa Utrecht

Sábado 14 de Octubre

El día amaneció algo más aclarado, decidimos ir a ver Ámsterdam, nos dirigimos en tranvía a la zona donde empezaría lo más vistoso, la maratón no discurriría por esta zona ya que las calles eran demasiado estrechas e interaccionar por allí era difícil.

Pasamos la mitad del día viendo lo más reseñable: plaza Damm, Estación Central de Ámsterdam, las 9 calles y el Rijks museum por donde pasaría el kilómetro 4 y 38 de la maratón. El día era mayormente despejado salvo algún momento de lluvia que fue rápido pero intenso, la previsión para mañana era de frío mucho frío más del esperado, eso me hizo que comprase un chaleco sin mangas el cual me sería muy útil de cara a la prueba de mañana. 

Volvimos al hotel andando y eso hizo temerme que estaba castigando las piernas demasiado con la caminata el día previo a la carrera, que como bien se sabe no es nada recomendable. El resto del día lo empleamos en descansar, por la zona del estadio se respiraba un muy claro ambiente runner, las vallas y demás estaban dispuestas para mañana, solo quedaba hacer buena carga de carbohidratos, preparar la ropa para mañana y descansar mucho que mañana tocaba paliza.





La vistosa Amsterdam


Domingo 15 de Octubre

Me desperté a las 7:00 para empezar a poner el cuerpo en marcha, desayunar antes y hacer visita al baño. A las 8:20 ya estaba listo para salir, y aquí me llevo la primera sorpresa... afuera una lluvia fuerte muy fuerte la cual nos pilló a todos por sorpresa, yo la veía desde la habitación del hotel, entré en el pronóstico temporal para hoy y había cambiado por completo respecto a días previos, daban un día de lluvia y de forma más o menos constante. 

El cielo era plomizo en el momento en el que salí 8:35, y a los 10 minutos el cielo se despejó un poco, que clima más cambiante no llevaba muy bien un clima así. A las 8:50 entré en el estadio, despidiéndome de mis acompañantes y tuve un subidón al entrar en el estadio, había carpas, una banda tocando, un helicóptero sobrevolándonos y gente yendo y viniendo... definitivamente esta era NUESTRA fiesta, mis nervios se fueron y disfruté del ambiente cual niño que le llevan a Disneyland por primera vez que es de lo que se trata esto, porque si no lo disfrutas no es lo tuyo.


                                No se aprecia tanto, pero esto era literalmente una fiesta

La carrera empieza a las 9:00 pero nuestra tanda saldría a las 9:25 me dispongo a hacer una última visita al baño antes de salir, tuve que abortar la visita porque nuestro cajón se empezó a mover antes de tiempo ya buscaría un baño portátil a lo largo del recorrido. Atravieso la salida a las 9:22 y allí vamos a por la octava, los 2 primeros kilómetros se me hicieron pesados probablemente por las ganas de mear que me estaba aguantando, pero al poco de entrar en Vondelkpark encontré un urinario portátil donde hice mis necesidades y continué más aliviado. 

Me puse a un ritmo calmado desde el principio 5:40 min/km, no había que forzar y al principio era normal que se formaran tapones de gente en los dos primeros kilómetros se formaron 2 pero ya venía avisado de este inconveniente. En el kilómetro 4 atravesamos Rijks museum, su paso me fue indiferente no fue como atravesar el Puente Carlos en Praga o el Tower Bridge en Londres, desde este punto hasta el 7 llegaríamos al distrito financiero donde haríamos un vuelta pequeña que nos dejaría en el kilómetro 9 el cual nos llevaría al río Amstel, decir que en el tramo del kilómetro 4 al 9 me encontré dos inconvenientes: el primero que el arco hinchable que marcaba el kilómetro 7 se había desinflado y casi nos cae a los corredores teniendo que agacharnos y por otro lado las calles se estrechaban por momentos y algunas personas iban a 7 min/km incomodándonos al resto en tema de adelantarlos.

Mi ritmo al llegar al kilómetro 10 era de 5:40 min/km, aquí empieza a llover, una lluvia que agradecí ya que no era demasiado intensa y era lo suficientemente refrescante. Discurrimos por calles rectas y llanas hasta el kilómetro 13, subo un poco el ritmo pero sin venirme demasiado arriba 5.35 min/km, del 13 en adelante sería la entrada al río Amstel, esta parte puede ser algo dura psicológicamente ya que era un vaivén de 6 kilómetros ida y 6 vuelta, además de que el recorrido era demasiado estrecho y para adelantar era complicado. Me mentalicé esta parte bastante ya que era la más "dura" y disfruté de mi transito al lado del río, la ida no fue tan estrecha como imaginé pero el único inconveniente es que el suelo cambiaba de adoquín a asfalto cada relativamente pocos momentos.  Llegamos al kilómetro 19 donde daremos la vuelta para dar la vuelta por el río Amstel, paso la medio maratón en 2 horas clavadas, bastante contento porque iba a buen ritmo y no me notaba excesivamente tocado. Ya desde el kilómetro 15 veía las primeras bajas de gente que empezaba a andar.

El tramo del 20 al 25 discurre con normalidad y sin ningún inconveniente y todo ello a un ritmo de 5:40 min/km, en el kilómetro 25 ya se empieza a ver animación señal de que ya hemos salido del río, el ambiente era muy bueno no me lo esperaba. Tocaba encarar el tramo del 25 al 30 y aquí es donde sufro los primeros calambres y agarrotamientos, el dolor no era insufrible pero ya era una señal que me indicaba que estaba forzando demasiado. Este tramo discurre por calles llanas y periféricas las cuales no tenían mucha animación.

Al llegar al kilómetro 31 paro en el avituallamiento cojo un plátano y agua continúo a un ritmo ya más bajo 6:15 min/km, mis piernas podían continuar pero obviamente tener 30 kilómetros en las piernas pesaba, el tramo del 30 al 35 lo hago con un ritmo que no baja de los 6 minutos el kilómetro y encima por si fuese poco un poco antes de llegar al 35 sufro una caída que hace que termine en un charco enorme, me había empapado por completo, lo único bueno es que no me dolía nada y no me impidió continuar.

El tramo del 35 al 40 sería el más desastroso de la carrera, alterno andar rápido con correr, en el kilómetro 37 se nos apareció una cuesta a la salida de un túnel coronada con otra cuesta leve de un puente, por increible que parezca conseguí hacerla corriendo sin parar (si tenemos en cuenta como estaba tiene su mérito). En el kilómetro 38 pasamos al lado del Rijks museum, aquí me vengo arriba ya sabía que estaba a nada de llegar a meta, solo 4 kilómetros más y la octava sería mía. Hago corriendo a ritmo de 6:12 min/km el tramo que me queda, paso el arco de 40 kilómetros y aquí el agarrotamiento de piernas se esfuma dejando paso a un no parar de correr aunque estuviese reventado, paso el 41 sin darme cuenta y cuando menos me lo espero ahí esta la curva que nos lleva al Olympisch Stadion, los últimos 500 metros los hago con lluvia no muy intensa pero con un subidón de narices, entro en el estadio: letreros de 500, 250, 100, 80, enfilo los últimos metros y entro dignamente en meta con un 4:15:40 muy contento con el registro si lo comparamos con mis 3 últimas maratones. 


                                                       La octava en mi poder

Al pasar el arco de llegada queda el último reto: salir del estadio, se había formado un tapón enorme de corredores que querían salir y la salida era demasiado estrecha. Después de 30 minutos conseguí salir y llegar al hotel donde mis acompañantes me esperaban: ducha, recoger todo, comer y otro logro que me llevo a casa. Hubo un reto inesperado que fue el salir de allí para coger el tren e irnos al aeropuerto, la estación estaba ubicada a kilómetro y medio, un extra de kilómetros que le metí al cuerpo si no fue suficiente con el que ya le metí. Una vez en el aeropuerto pasar control de seguridad, esperar y salir a las 19:00 hacia Madrid. He disfrutado mucho esa carrera por un lado por el ambiente que era muy bueno y otro por el registro, por otro lado decir que hubo inconvenientes como el hecho de que en algunos momentos sea demasiado estrecha esto genera incomodidad o que el tiempo ese día fue muy cambiante pero esto es lo que toca. Es una buena carrera para hacer marca a pesar de algún que otro tobogán que me encontré, ahora con la mirada puesta en Tokio para 2024💪💪💪💪💪



Mi paso por Amsterdam









jueves, 5 de octubre de 2023

CARRERA DEL CORAZÓN 2023

Última carrera antes de verme con Amsterdam en 2 semanas, tendría lugar el 30 de septiembre en la explanada de Madrid Rio justo en la entrada a la Casa de Campo, me quedaba cerca de casa con lo cual no tuve que "madrugar mucho". La carrera empezaba a las 9:00 el día era esplendido, 10 min antes de que comenzase ya estaba en la línea de salida. Como iba a ser mi última carrera antes de la maratón pues iba a ser una prueba para ver como me encontraba de forma, salí dispuesto a darlo pero con mente fría.

Al empezar la carrera el primer kilómetro lo afronto con algo de adoquín y una cuesta que me la esperaba, del 2 al 3 son un vaivén de cuestas que no me esperaba y me ralentizó el ritmo, empecé con un 5:12min/km y con las cuestas caí al 5:30min/km. Del 3 al 4 pasábamos por una larga avenida arbolada muy conocida para mi por haber hecho hasta 3 veces el Trofeo Akiles, del 4 al 5 vino la segunda sorpresa, una cuesta empinada que nos dejaría en el kilómetro 5, tengo que decir que en dureza no se puede comparar a la última que hice: la del Taller hace 2 semanas. 

El alivio era que aquí se terminaban las cuestas y ahora todo era llano-bajada, metí gas a fondo y me puse a un ritmo de 5:00 min/km aunque tenía la sensación por momentos de bajar de los 5 minutos, los kilómetros caían y cuando me quise dar cuenta ya estaba en el kilómetro 8. Los últimos 2 kilómetros baje en ritmo pero seguía siendo bueno y me encontraba en buena forma, doblo dos veces a la izquierda y ahí está la línea de meta, entro a toda pastilla registrando un 51:26, en neto 51:09, obviamente en Amsterdam ni me encontraría estas cuestas ni me metería este ritmo. En 2 semanas me vería con los eternos 42 kilómetros.



miércoles, 4 de octubre de 2023

CARRERA DEL TALLER 2023

 Por segundo año consecutivo haría la Carrera del Taller, la cual tendría lugar el 17 de septiembre, escogí la modalidad de 15 kilómetros que me valdría como tirada larga de cara a Amsterdam. El lugar donde tendría lugar era en Valdebebas era el mismo circuito que el año pasado, sabía que era duro pero necesitaba ese punto de dureza en los entrenamientos para ganar fuerza y capacidad aeróbica. 

La zona de salida era la Avenida de las Fuerzas Armadas, estuvimos esperando bajo una lluvia que paró justo en el momento en el que íbamos a salir, la verdad es que resultó algo incomodo esperar parados bajo la lluvia, pero mejor que llueva que buena falta hacia. En el momento del comienzo los 3 primeros kilómetros discurrirían en falso-llano, subida y llano en ese orden. Intenté buscar mi hueco y coger un ritmo cómodo 5:10 min/km, el tiempo era idóneo para correr, de repente una bajada muy pronunciada del kilómetro 3 al 4, del 4 al 5 subida y... primera gran cuesta la cual la cojo como buenamente pues no quedaba otra, al final de la misma bajada pronunciada para llegar al kilómetro 7, del 7 al 8 sería otra gran subida no con mucha pendiente pero si sostenida. Media vuelta al final para regresar a meta, algo de bajada llegando al kilómetro 9 y del 9 al 10 una subida gorda, tenía los cuadriceps que daba gusto. A estas alturas el cansancio ya hacía mella, aun quedaba una última cuesta que era la más dura con diferencia, estaba a la altura del kilómetro 12 la intenté subir corriendo pero me tuve que parar un par de veces porque me faltaba el aire, hacerse corriendo esa cuesta después de toda la tralla metida a las piernas en los anteriores kilómetros tenía mérito.


                                               Terminando la última cuesta

Los últimos 2´5 kilómetros serían llano-bajada, corro 500 metros intentando recuperar el aire después de la última cuesta, a partir de aquí me vengo arriba y hago los 2 kilómetros que me quedan a un ritmo de 4:50 min/km, en estos momentos ya no sabía si la gente corría mucho porque había empezado a llover fuerte o bien porque ya estábamos hartos de esta carrera y queríamos terminarla. Llego a meta cruzando el arco con un 1:19:49, en neto 1:19;36, no se dio mal a pesar de la dureza del circuito eso si tenía los cuadriceps muy cargados tocaba darles una sesión de fisioterapia para relajarlos, pero con esto y otra tirada larga la semana siguiente ya finalizaría mi sesión de tiradas largas de cara a Amsterdam.


                                                             Mi cara lo dice todo

MEDIO MARATÓN DE REYKJAVIK 2023

 ¿Qué me llevo tan lejos a hacer esta media? Durante 4 años mi familia había querido viajar a Islandia y por la pandemia se tuvo que aplazar, y este año con esto superado era muy buen momento para ir, si a eso le sumamos que la medio maratón junto con la maratón de la capital se celebraba el 19 de agosto pues no me lo tuve que pensar mucho para apuntarme, así podía hacer de paso una tirada larga de cara a la maratón de Amsterdam, corriendo en un lugar donde sabía que la temperatura no subiría de 20 grados.

17 de agosto

Llegamos el día previo el 16 pero muy tarde con lo cual solo tuvimos tiempo de ir al hotel a dormir el cual estaba ubicado cerca del Blue Lagoon, hoy lo primero que hicimos es levantarnos, desayunar e ir a Reykjavik a pasar la mañana y esperar a las 15:00 para que abriesen el palacio de exposiciones donde era la recogida. 

Reykjavik no tiene mucho que ver más allá de la Iglesia, su calle principal, algún museo y la escultura del viajero de sol. La capital (y el país) no llega ni por asomo al medio millón de habitantes, con lo cual podríamos estar hablando de una ciudad pequeña o un pueblo grande. Lo peor que llevé por aquí es la gastronomía la cual a parte de inexistente sus sustitutos era todo comida de bote, no había comido tan mal nunca en mis viajes, pedir fruta era vestigial solo la vi en los buffets de algunos hoteles.


                                                Con el dorsal en mi poder

Después de ver la capital que se puede ver en una mañana fuimos a la feria a las afueras a eso de las 15:00 a recoger el dorsal, la feria era modesta y algo fría no había grandes letreros, ni numerosos stands de patrocinadores, eran unas mesas como de colegio con un montón de dorsales para repartir, no era una gran carrera ni aspiraba a serlo. De hecho creo que ni habían llegado al sold out había una fila para apuntarse a algunas carreras donde habían quedado plazas: la de 10 kilómetros y la maratón.  La recogida no fue rápida tardaron algo en darme el dorsal pero una vez en mi poder solo nos quedaba salir, compré algún recuerdo y fuera. 

Volvimos  al hotel donde pasamos la tarde relajándonos en el spa, no quedaba mucho por hacer, solo cenar y a dormir.






                                               Lo más reseñable de Reykjavik

19 de agosto

Día de la carrera, hago un salto temporal ya que el día 18 lo dedicamos a bañarnos en el Blue Lagoon y a ver geografía por los alrededores. La carrera empezaría a las 8:40 con lo cual había que madrugar, no supuso problema porque me fui cansado a dormir el día previo un poco antes de las 22:30 con lo cual había dormido mucho. Desperté a las 6:45, desayunamos a las 7:00 y pusimos rumbo a Reykjavik, la zona de salida era un poco caótica pero logramos aparcar y pude hacer una visita al baño a 20 min de empezar la carrera. 


                                               Momentos previos al comienzo

Cuando quedaban 10 minutos me puse en mi cajón de salida, me crucé con un español que estaba esperando justo a mi lado estuvimos comentando y nos deseamos suerte. Al dar el pistoletazo de salida y con una espera de 5 minutos salí, las sensaciones eran muy buenas, derivadas en gran parte del clima tan agradable que hacía para correr. Los primeros 5 kilómetros discurren como si nada por una zona llana con algo de animación, van cayendo y a un ritmo de 5:14 min/km, solo tuve dificultades los 2 primeros kilómetros pero para esquivar a gente ya que el recorrido era estrecho y hacía efecto embudo. A partir del kilómetro 5 y para llegar al 10 se me hace un tramo algo largo pero no por ello difícil, hay cuestas pero no son duras. El recorrido en todo momento era vistoso por correr al lado del mar pero en lo que se refiere a la ciudad pues un sin más. Del 10 al 15 empieza el tramo algo más durillo porque es donde más cuesta hay y discurre todo en línea recta con lo cual se puede hacer fatigoso, mi ritmo en este momento es de 5:16min/km había decaído un poco, aquí tengo que admitir que me desesperé algo por estar corriendo tanto en línea recta imagino que era por mis ganas de darla por liquidada y terminar. Del kilómetro 16 en adelante no me ando con remilgos, subo velocidad, me zampo la última cuesta y afronto los últimos 5 kilómetros a un ritmo de 5:06 min/km, un poco antes de llegar al kilómetro 20 hay un desvío para los de la maratón, los de la media continuamos hasta el centro donde empieza a haber mucha más gente más de la esperada y paso la meta en 1:55:46, en neto 1:54:52, me esperaba mejor tiempo. El avituallamiento es muy generoso: bebidas, agua, cervezas y barritas pero no vi fruta, en este país lo de la fruta era vestigial como dije. El recorrido no me pareció duro pero tampoco muy llano, me reuní con mi familia y fuimos a un polideportivo donde me ducharía y cambiaría.



                                               No se dio mal a pesar de todo

Una vez duchado y cambiado pudimos seguir con el turismo por Islandia, decir que como país después de lo que vi en 10 días es impresionante paisajísticamente, tiene la geografía y formas más imposibles, pero no busques cultura, gastronomía, pueblos ni ciudades, muy recomendable para viajar, en cuanto a la media de Reykjavik es bastante buena sin ser grandilocuente, aunque hay medias mas cercanas que son igual o más buenas.